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La disputa por la sucesión

Los expertos vaticinan que ‘El Mayo’ y los hijos de Guzmán compartirán la jefatura

El cartel de Sinaloa no necesita de Joaquín El Chapo Guzmán para continuar sus operaciones delictivas. Tras la captura del capo, el control de la organización quedará en manos de su socio Ismael El Mayo Zambada García, que compartiría la jefatura con Iván Archivaldo y Jesús Alfredo Guzmán Salazar, hijos del narcotraficante, según expertos en temas del crimen organizado. Además, mientras El Chapo siga en una prisión mexicana y no sea extraditado a Estados Unidos, él también seguirá coordinando las tareas delictivas desde la cárcel, apuntan las mismas fuentes.

La captura de Guzmán Loera en febrero de 2014 no resquebrajó al también llamado cartel del Pacífico. El flujo de droga que cultivan y trafican principalmente hacia Estados Unidos continuó con normalidad. Tampoco se incrementó la violencia en el Estado de Sinaloa, el principal centro de operaciones del cartel, dice Martín Barrón, investigador del Instituto Nacional de Ciencias Penales (Inacipe) y experto en temas de seguridad.

En el cartel sinaloense no habrá disputa por un mando único porque funciona como una empresa donde mediante acuerdos se nombra a los sucesores y donde cada uno de sus cabecillas realiza tareas específicas. “Cada uno de ellos tiene una función. El propio Mayo Zambada se ha dedicado a ciertas actividades dentro de la organización. Habrá otros que se encarguen del cultivo de la droga, del traslado, unos de los sicarios y otros del dinero”, explica Barrón.

El Chapo tampoco perderá el poder por completo. Pese a las limitaciones que pueda tener para contactar con el exterior, ahora que está preso, sus cabecillas buscarán la forma de comunicarse con él y seguir obedeciéndolo. “Así sucedió entre febrero de 2014 y julio de 2015, cuando estuvo en reclusión”, detalla Alejandro Hope, analista en temas de seguridad. En ese lapso sus hijos fueron la correa a través de la cual el capo mandaba las instrucciones.

Iván Archivaldo y Jesús Alfredo Guzmán Salazar, de 32 y 27 años, son hijos de Alejandrina María Salazar Hernández, la primera esposa del narcotraficante. Los hermanos se enfrentan a acusaciones por tráfico de drogas en tribunales estadounidenses. Para los expertos serían los sucesores naturales porque el cartel funciona como una empresa familiar donde los cargos se van heredando de padres a hijos. “Buscarán continuar con el legado del papá”, afirma Hope.

Sin embargo, el trono lo tendrían que compartir con Zambada García. El Mayo inició su carrera delictiva con otro legendario capo, Amado Carrillo Fuentes, El señor de los cielos. Es uno de los líderes históricos del cartel sinaloense y nunca ha pisado la prisión. En una entrevista con el periodista mexicano Julio Scherer admitió su miedo a ser encarcelado y contó que en cuatro ocasiones ha estado a punto de ser atrapado por los militares. “A mí me agarran si me estoy quieto o me descuido”, aseguró.

Líderes históricos

A diferencia de El Chapo, El Mayo ha mantenido un perfil bajo. Sus rivales lo consideran como un líder más conciliador. “No es tan agresivo en la búsqueda de mercados y en la expansión de territorios”, dice Hope. El problema de Zambada es su edad: tiene 68 años. Es 10 años mayor que Guzmán, por lo que podría pensarse que está cerca del retiro.

Las autoridades de Estados Unidos han señalado a Dámaso López Núñez, El Licenciado, como otro posible sucesor en el cartel del Pacífico. El sinaloense de 49 años es uno de los hombres de mayor confianza de Guzmán Loera y tiene células delictivas a su servicio que operan en el norteño Estado de Baja California. El Departamento del Tesoro lo ubica como uno de los principales lugartenientes del grupo criminal. Su amistad con El Chapo la forjó cuando lo ayudó a escapar del penal de Puente Grande, en Jalisco, en 2001. Ahí El Licenciado trabajó como funcionario penitenciario y estaba a cargo de la seguridad del reclusorio.

Otro líder histórico del cartel es Juan José Esparragoza El Azul. Aunque tiene el mismo nivel jerárquico que El Chapo y El Mayo, no hay claridad sobre su paradero. Hay versiones que dicen que murió, y otras que continúa escondido y sigue operando para la organización.

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