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Inglaterra busca su himno

El Parlamento británico debatirá si el 'God Save the Queen' debe seguir utilizándose en las competiciones de los deportistas ingleses

Imagine que España participara en las competiciones deportivas internacionales con 19 selecciones, una por cada comunidad o ciudad autónoma. Y que antes de comenzar los partidos de, pongamos, la Comunidad de Madrid, sonara el himno de España. Pues algo así, salvando todas las distancias constitucionales, sería lo que viene ocurriendo en Reino Unido.

Si nada cambia, este verano los jugadores de Inglaterra cantarán el God Save the Queen en sus partidos de la Eurocopa. Pero sucede que ese no es el himno de Inglaterra, sino el de todo Reino Unido. Es tan suyo, por ejemplo, como de los jugadores de la selección de Gales, que se enfrentará a la inglesa el 11 de junio en la fase de grupos.

Pronto todo esto puede cambiar. El diputado laborista Toby Perkins propuso el pasado miércoles lanzar una consulta popular para decidir qué canción debería convertirse en el himno de Inglaterra, y el Parlamento británico aprobó someter el asunto a debate el próximo mes de marzo.

Reino Unido está compuesto por cuatro naciones. El problema es que Inglaterra, al contrario que Escocia (Flower of Scotland) o Gales (Land of My Fathers), carece de himno nacional. Tampoco lo tiene Irlanda del Norte, cuyos equipos también suelen recurrir al Dios salve a la reina.

“Quiero aclarar que no soy republicano, ni ateo, ni nacionalista inglés”, advirtió Perkins. “Pero God Save the Queen es el himno de todo Reino Unido”. Adoptar un himno inglés, defendió el diputado por la localidad inglesa de Chesterfield, “reforzaría la idea de que Reino Unido es una unión de cuatro naciones diferentes con sus propias identidades”. Los norirlandeses, por su parte, podrían decidir entre seguir como hasta ahora o elegir, ellos también, su propio himno nacional.

Perkins sugirió en el Parlamento que la elección más obvia para convertirse en himno de Inglaterra sería Jerusalem, la adaptación musical de un poema de William Blake, que muchos contemplan ya como un himno oficioso. La letra invita a la transformación de un país de “oscuros molinos satánicos” en una “placentera tierra verde” como aquella que, en una apócrifa leyenda, visitó Jesucristo.

La parte de los “molinos satánicos” se interpreta como una crítica a la explotación de los obreros en la revolución industrial y aún hoy se canta en los congresos del Partido Laborista. A pesar de ello, el propio primer ministro conservador, David Cameron, ha declarado que Jerusalem sería su candidata favorita a himno inglés. Y la canción, a la que puso música en 1916 el compositor Hubert Parry, ha sido la preferida por el público en encuestas realizadas recientemente y ya se utilizó para animar a los atletas ingleses en los Juegos de la Commonwealth de Nueva Delhi en 2010.

Entre las otras canciones candidatas aportadas por Perkins, tras los sondeos realizados por el propio diputado, se incluye Heaven knows I’m miserable now, del grupo de pop The Smiths. Y también hay quien ha propuesto el Common people de Pulp o el Heroes de David Bowie, que ya sonó para el equipo británico en los Juegos de Londres. Esta última opción habrá escalado posiciones esta semana, seguramente, tras el fallecimiento el domingo de su londinense autor.

No es la primera vez que el debate sobre el himno de Inglaterra llega al Parlamento. Ya se escucho en 2007 y en 2006, a propuesta de un diputado liberal demócrata y de uno conservador, respectivamente. Pero hay quienes no comparten la iniciativa y prefieren dejar las cosas como están. “Hemos cantado felizmente God Save the Queen desde siempre. No veo la necesidad de cambiarlo. La reina siempre ha dicho que solo estará ahí mientras la gente la quiera, pero tiendo a pensar que creerá que esto es irrespetuoso”, declaró al Sunday Express Margaret Rhodes, prima hermana de Isabel II.

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