Irán espera hoy el informe del OIEA que abra el paso al fin de las sanciones

El texto debe confirmar que Teherán ha cumplido sus compromisos bajo el acuerdo nuclear

Irán espera que el Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) presente este viernes el informe final sobre sus actividades nucleares que certifique que ha cumplido todos los compromisos adquiridos en el acuerdo firmado con las potencias el pasado julio. Ese paso, confirmación de que ha reducido su programa atómico, es imprescindible para el levantamiento de las sanciones económicas internacionales a que aspira Teherán. De momento, el OIEA no ha confirmado la fecha del anuncio.

"De momento no tenemos nada", ha señalado esta mañana a EL PAÍS un portavoz del OIEA vía correo electrónico. "Permanezcan atentos", añadía.

“El OIEA hará público su informe final el [próximo] viernes para confirmar que Irán ha cumplido sus compromisos bajo el JCPOA”, había declarado sin embargo el miércoles el viceministro de Exteriores iraní Abbas Araqchi, en referencia al Plan de Acción Conjunto y Completo en sus siglas en inglés.

Al día siguiente, Irán informó de que había retirado el centro de su reactor nuclear de Arak y que esperaba la visita de los inspectores del OIEA para verificarlo, según informó un responsable de la agencia atómica iraní en la televisión estatal. Con esta medida se elimina la posibilidad de obtener plutonio que pueda servir para fabricar una bomba. Fue uno de los puntos más difíciles de consensuar en el pacto alcanzado el pasado verano entre Irán y los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad (EE UU, China, Rusia, Reino Unido y Francia) más Alemania, con la mediación de la UE.

Con anterioridad Teherán había reducido de 19.000 a 6.100 las centrifugadoras (las máquinas que enriquecen el uranio, que según el grado sirve para fabricar combustible nuclear como material fisible para una bomba) en sus instalaciones de Natanz y Fordo. También durante los últimos meses ha enviado toneladas de uranio poco enriquecido a Rusia, para mantener sus reservas dentro de los límites permitidos por el acuerdo (por debajo de 300 kilos).

El esperado informe del OIEA, el organismo de la ONU que se encarga de la No Proliferación, es la precondición clave para pasar a lo que se ha llamado el Día de la Implementación (del acuerdo), a partir del cual todos los países podrán proceder al levantamiento de las sanciones que castigaban el programa atómico de Irán y que han acogotado su economía en los últimos años. No obstante, los inspectores continuarán vigilando e informando regularmente sobre sus actividades nucleares.

Según Araqchi, el ministro iraní de Exteriores, Mohammad Javad Zarif, y su homóloga europea, Federica Mogherini, marcarán el Día de la Implementación con una declaración conjunta “el sábado o el domingo”.

La urgencia de los iraníes se entiende mejor cuando se contempla que las sanciones le vienen privando de la venta de 1,5 millones de barriles de petróleo diarios desde principios de 2012, un 60% de sus exportaciones. Durante ese tiempo el crudo ha reducido su precio de 150 dólares por barril a menos de 30 esta semana, lo que da una idea de las estrecheces que afronta Teherán con apenas 1 millón de barriles. Además, la situación financiera se ha visto complicado por el bloqueo de sus transacciones bancarias con el resto del mundo, una medida que no solo ha encarecido las importaciones sino que ha puesto en apuros a muchas pequeñas y medianas empresas.

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