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El espíritu progresista de Nueva York, campo de batalla política

Las críticas del republicano Ted Cruz a los valores liberales desatan una oleada de críticas

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Una curiosidad de los favoritos en las encuestas para batirse por la presidencia de Estados Unidos -Donald Trump, en el lado republicano, y Hillary Clinton, en el demócrata- es que ambos son especímenes puros de Nueva York, una ciudad que tiene poco o nada que ver con el resto de América. Por eso el jueves, en el debate de los candidatos conservadores, los “valores neoyorquinos” se convirtieron un arma arrojadiza de Ted Cruz contra Trump por progresistas. Clinton arremetió contra Cruz, el alcalde de la Gran Manzana, Bill de Blasio, exigió disculpas, la prensa local se le echó encima y los usuarios de la red social Twitter pusieron en marcha su particular juicio sumario. En cambio, Trump, el más lenguaraz de los republicanos, recibió por una vez un espaldarazo general.

El empresario cuestionó en el debate la conveniencia de que los republicanos presentarán a las elecciones a un Ted Cruz que ha nacido en Canadá, pese a contar con la ciudadanía estadounidense, y este le replicó reprochando su espíritu neoyorkino. Cruz, muy conservador y crítico del establishment, había asociado a Trump con esos “valores de Nueva York”, favorables al matrimonio gay o el aborto, además de “centrados en el dinero y los medios". Trump se revolvió con una encendida defensa del talante de los vecinos de la mayor ciudad de EEUU y destacando especialmente la respuesta a los atentados del 11-S.

Las quejas de Cruz reflejan una visión nada minoritaria que la América profunda tiene sobre una capital que consideran meca del materialismo, el cinismo y la progresía social. La ciudad y el estado de Nueva York en su conjunto han sido muchas veces la nota disonante del país, de los primeros en aceptar el matrimonio homosexual, de los más restrictivos con las armas, de los que han prohibido el fracking (la fractura hidráulica como fuente de gas)…

El candidato Cruz acabó disculpándose ante los neoyorquinos, pero mantuvo suscríticas a las ideas progresistas

Hillary Clinton, que de hecho en el pasado se llevaba bien con Trump, respaldó la defensa de su ahora contrincante republicano. “Sólo por una vez, Trump tiene razón: los neoyorquinos valoran el trabajo duro, la diversidad, la tolerancia, la resistencia y el construir vidas mejores para nuestras familias", dijo la exsenadora por Nueva York, vecina del estado aunque nacida en Chicago.

El New York Daily News llevaba una portada con la Estatua de la Libertad extendiendo el dedo corazón y el titular: “Piérdete, Ted. ¿No te gustan los valores de Nueva York? Vuélvete a Canadá”. En Twitter, la expresión #newyorkvalues sirvió para que los neoyorkinos arrojaran sus críticas y mofas contra Cruz.

Había muchos potenciales damnificados. El gobernador del Estado, el también demócrata Andrew Cuomo, resumió en declaraciones a una cadena de televisión la actuación de Cruz: "En 30 segundos fue ofensivo con los gays, con las mujeres, ofendió a 18 millones de neoyorquinos, a una de las mayores delegaciones del Congreso".

“Ted Cruz no entiende los valores de Nueva York. Por una vez, me siento de acuerdo con Donald Trump, que hizo bien defender la ciudad y las acciones heroicas de la gente en el 11-S, creo que Cruz debe una disculpa a la gente”, dijo este viernes el alcalde De Blasio. Y añadió: “Es irónico que venga aquí a buscar millones y millones de dólares de financiación, que viniera a Goldman Sachs por un gran crédito”.

El precandidato acabó disculpándose el viernes por la noche, pero reiterando sus ataquesta a las ideas liberales (en el sentido de progresistas). "Pido perdón a los millones de neoyorquinos que han sido abandonados durante años por políticos liberales", dijo Cruz en un acto de campaña en Carolina del Sur. "Pido perdón a todos los trabajadores de Nueva York que querrían tener un empleo, pero el gobernador Andrew Cuomo ha prohibido el fracking", añadió, para continuar una retahíla de errores que considera se han cometido en el Estado.

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