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El acuerdo tendrá efectos inciertos en un mercado petrolífero a la baja

Irán espera inversiones multimillonarias, pero las firmas de EEUU tardarán en sacar tajada

El fin de las sanciones se da en un momento espinoso para el mercado global del petróleo, pero resulta aun así un vuelco para un el negocio en un país que llevaba desde 2012 lastrado por las sanciones, Irán que tiene en el crudo su mayor fuente de ingresos. Un puñado de datos explica el pastel a repartir: las reservas de crudo de Irán son las cuartas mayores del mundo y las de gas, las segundas. Antes de las penalizaciones impuestas, la Europa de los 27 se hacía con el 20% de las exportaciones iraníes.

Ahora, las inversiones derivadas de nuevos contratos petrolíferos pueden alcanzar los 25.000 millones de dólares, según los datos del Gobierno iraní. Además de los números, hay imágenes significativas: el interés internacional se podría palpar en una conferencia sobre el sector celebrada el pasado noviembre en Teherán, a la que acudieron representantes de ni más ni menos que 137 empresas petrolíferas, como la española Repsol, BP, Royal Dutch Shell o Total, procedentes de 30 países.

Pero las cosas serán más complicadas para gigantes estadounidenses como Exxon Mobil Corp o Halliburton, ya que las sanciones impuestas por Washington relacionadas con el terrorismo y el desarrollo de misiles se mantienen, al margen del acuerdo nuclear.

Además, los tiempos son inciertos en un mercado ya de por sí muy volátil, como es el del petróleo, y esa incertidumbre frena la euforia. El precio del barril estadounidense acabó este viernes por debajo de los 30 dólares (29,4, concretamente), una de esas barreras psicológicas de la no se apeaba desde 2013. Eso llevó el viernes a la Bolsa de Nueva York a su nivel más bajo en cinco meses. La posibilidad de que nuevas entradas de petróleo por parte de Irán coinciden en un momento de sobreoferta global que lastra los precios.

Los analistas del sector encuestados por Bloomberg anticipan que el país distribuirá unos 100.000 barriles diarios más de petróleo en un mes sin sanciones. Eso presionará los precios más hacia abajo.

Sobreoferta

Por su parte, Goldman Sachs calcula que en 2016 la sobreoferta mundial será de 580.000 barriles diarios, por eso esa materia prima conocida como oro negro está cada vez más barata. El Brent, que es el petróleo de referencia en Europa, también descendió por debajo de esos 30 dólares el pasado miércoles, algo que no ocurría desde abril de 2014. Todas las previsiones se han ido quedando cortas en los últimos años para un producto que a finales de 2011 superaba los 126 dólares el barril.

En este escenario, prudencia obliga en las inversiones. De momento, donde con más claridad se vive el inminente levantamiento de las sanciones es en las empresas iraníes. En el marco de la reunión en Viena, firmas como Parsian Oil & Gas Development e Iran Telecommunications lideraron las subidas en Bolsa con avances del 5%, que era el tope posible debido a los mecanismos de límite para frenar la volatilidad con los que opera el parqué iraní, según los datos recogidos por Bloomberg.

El fin de las sanciones les abre un mercado global, ya que les abarata y facilita el acceso en sectores como la energía, las telecomunicaciones o la banca.

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