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Irán busca inversión para renovar su flota petrolera

Los responsables buscan estrategias para regresar al mercado europeo

La Compañía Nacional de Petroleros de Irán (NITC, por sus siglas en inglés) busca inversiones extranjeras para intentar recuperar los mercados que ha perdido a causa de las sanciones de los últimos años. Así lo manifestó este domingo el ministro de Cooperativas, Trabajo y Bienestar Social, Ali Rabií, durante un discurso con motivo del 60º aniversario de la fundación de la empresa. Al evento acudieron numerosas compañías internacionales interesadas en oportunidades de negocio en Irán ante el levantamiento de las restricciones por el programa nuclear.

El ministro, que estimó en 180.000 millones de dólares (164.500 millones de euros) las necesidades de Irán para proyectos petroleros y de gas, evitó precisar la cifra exacta que espera conseguir la compañía de petroleros. Aseguró, no obstante, que “una parte de sus acciones se venderán en las Bolsas internacionales”. Rabií hablaba como representante de los dos accionistas de NITC: los fondos de pensiones de su ministerio y los del Petróleo, que hace seis años acudieron a la privatización. También subrayó la necesidad de “modernizar los equipos de la empresa para responder a la demanda del mercado actual”.

Menos riesgo de sanciones

Aliakbar Safaí, el director ejecutivo de NITC, explicó que su flota “con 62 petroleros, es la mayor del mundo” y que no veía ningún impedimento para recuperar su posición internacional. Safaí calificó el levantamiento de las sanciones como una “oportunidad de oro” para los inversores extranjeros y aseguró que en los próximos días va a entrevistarse con “las grandes compañías de seguros que abandonaron Irán tras el endurecimiento de esas medidas de castigo en 2006”.

Sin embargo, la incertidumbre de los mercados petroleros y la reciente tensión política entre Teherán y los mayores productores regionales, con Arabia Saudí a la cabeza, hacen dudar del éxito de su esfuerzo.

“El mercado europeo fue nuestra principal fuente de ingresos hasta que lo perdimos por las sanciones”, señaló por su parte Shahriar Sasanian, director de Inversiones y de Empresas Conjuntas. “Hace un año que estamos estudiando estrategias para volver a este mercado”, añadió. Sasanian también criticó de forma tácita la anterior política de no permitir la participación activa de inversores extranjeros, lo que en su opinión hizo vulnerable la economía iraní ante las sanciones de Occidente. “Una de las principales razones por las que el ministerio de Trabajo va a ofrecer una parte de las acciones en las Bolsas internacionales”, explicó, “es para garantizar el futuro de esta compañía” y minimizar el riesgo de posibles sanciones en el futuro.

Las cifras atestiguan la importancia del mercado europeo para la NITC. “Casi un 40% de los ingresos de NITC provenían de los países europeos, pero los hemos perdido, y ahora intentamos recuperarlos”, dijo Ali Akbar Akhund Kazemi, el director de flete de la compañía. Este responsable también lamentó la ausencia de las empresas españolas, que no asistieron a la conferencia a pesar de su invitación.

“Antes de las sanciones, Repsol y Cepsa eran nuestros clientes principales en España y nos alquilaban los petroleros; nos interesa reanudar los lazos comerciales con ellos”, declaró Akhund Kazemí a EL PAÍS.

La celebración de esta conferencia y las referencias en los medios de comunicación fueron este domingo los únicos signos de que se habían levantado las sanciones. Da la impresión de que los iraníes daban por descontado este paso en el largo proceso de puesta en práctica del acuerdo nuclear. Más de dos años después de que se iniciara la negociación, y a falta de resultados tangibles, al menos los habitantes de Teherán parecen más preocupados por la elevada contaminación de la capital iraní que ha obligado a decretar el cierre de las escuelas primarias hoy y mañana.

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