El barrio de la Condesa en México DF empieza el año con más violencia

Un hombre baleó desde una motocicleta en marcha a dos que estaban en la acera. Es el segundo ataque armado en menos de un año en la calle Saltillo

La violencia no cesa en la colonia Condesa de la ciudad de México, una de las zonas que conformaban la 'burbuja' que, según las autoridades, escapa de la inseguridad  y los problemas derivados del narcotráfico que reina en otras partes del país. Este fin de semana, en mitad de la calle, un hombre disparó desde una motocicleta a tres personas que estaban en la acera. El ataque ocurrió en la calle Saltillo, afuera de un centro nocturno, a dos calles de donde hace siete meses fue asesinado el dueño de un bar.

Los vecinos de esa calle publicaron por la mañana en redes sociales que había una persona muerta y dos heridas por un ataque afuera del bar Dussel. Más tarde la Fiscalía de la ciudad de México confirmó que dos personas fueron trasladadas por policías a la Cruz Roja con heridas en el tórax, pero aseguró no tener ninguna información sobre muertes en esa zona. Según el parte de los agentes que auxiliaron a los heridos, estos dijeron haber sido atacados por dos sujetos que viajaban en motocicleta pasadas las 2.00 de la madrugada, y la versión fue confirmada por trabajadores de otro bar cercano.

La fiscalía no relacionó directamente el ataque con el bar Dussel, pero indicó que los heridos fueron hallados frente al número 37 de la calle Saltillo y el antro se ubica en el número 39, a unos pasos de otro bar y a media cuadra de un club de striptease llamado El Clóset. Dos esquinas más adelante Saltillo cruza con la calle Alfonso Reyes, intersección en la que se ubica la discoteca LIFE, cerrada desde el 28 de junio de 2015, cuando su propietario fue asesinado a tiros justo al salir de su negocio.

Los vecinos han publicado en sus redes numerosas quejas por la presencia de tantos centros nocturnos en su calle, que a excepción de los antros, apenas tiene algunos locales comerciales, su uso es mayormente residencial. Las quejas han sido más numerosas contra el Dussel, ya que este opera como after party, es decir, un local que permanece en funcionamiento después del horario impuesto por el Gobierno para el cierre de los bares, que en el caso de la ciudad de México es las 2.00 horas. Según esas quejas, el Dussel suele permanecer abierto hasta pasadas las ocho de la mañana.

Paola, una joven que estaba en el bar cercano, Chuchito Pérez, relata que escuchó el paso de la motocicleta y después, cerca de 10 tiros. Alcanzó a ver a dos personas heridas y un tercero detrás de un vehículo, del que después ya no se supo nada. Los administradores de Chuchito metieron a una veintena de clientes que aún estaban en su local y lo cerraron. Permanecieron dentro alrededor de media hora, durante la cual una de las amigas de Paola entró en pánico: lloraba y decía que quería irse a su casa. "Todos estaban muy nerviosos", apunta. Ella misma tuvo que quedarse hasta que todo pasara, porque su coche estaba en la puerta del Dussel.

Los servicios de emergencia atienden a uno de los heridos.

La ciudad de México ha llegado a ser considerada como un oasis de seguridad durante los peores episodios de la guerra contra el narcotráfico, vividos durante el Gobierno de Felipe Calderón (2006-2012). Los indicadores de violencia en 2015, sin embargo, se intensificaron. Mientras que a nivel nacional apenas hubo cambios, los asesinatos, los homicidios y las extorsiones han subido en la capital, situándolo al nivel de zonas de máximo riesgo como Tamaulipas o Sinaloa. Pese a que la media de casos se diluye al ponderarla con los 23 millones de habitantes de la ciudad, los asesinatos –602– crecieron un 21% hasta agosto y los homicidios –1.147– alcanzaron el peor pico en 17 años, según cifras de la secretaría de Gobernación y el Instituto Nacional de Estadística (INEGI).

Los colonos del perímetro Roma- Condesa se han manifestado en numerosas ocasiones, ante varios Gobiernos, en contra de los cambios de uso de suelo y de la proliferación de bares y antros en su barrio por las molestias que les ocasionan: ruido en la madrugada, calles saturadas de autos, aparcacoches que se apropian del espacio (incluso de las entradas en las casas y edificios) y conducen a gran velocidad. En los últimos años, los habitantes de esta afamada zona de la capital mexicana también han sufrido una ola de violencia que se intensificó los últimos meses de 2015, con tiroteos, asaltos a restaurantes y ejecuciones ligadas con el narcomenudeo o con extorsiones a los propietarios de centros nocturnos y otros negocios. Este año, comenzó con un motociclista baleando a dos hombres en una acera.