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La policía detiene al primer acusado de las agresiones de Colonia

El Gobierno alemán debate cómo agilizar la repatriación de solicitantes de asilo magrebíes

Tras la tormenta política originada por las agresiones a cientos de mujeres de la pasada Nochevieja, la Fiscalía y la Policía de Colonia informaron el lunes de la detención de un primer sospechoso por agresión sexual. Las autoridades acusan a un solicitante de asilo argelino de 26 años de haber agredido sexualmente a una mujer y de haberle robado el teléfono móvil.

La policía encontró en el centro de refugiados cercano a Colonia donde duerme el sospechoso dos teléfonos móviles robados. Uno de ellos es propiedad de una mujer que también denunció haber sido agredida sexualmente. El sospechoso y otro compañero, también argelino, están en prisión preventiva. Los sucesos de la pasada Nochevieja acumulan ya 766 denuncias, de las que casi 500 corresponden a agresiones sexuales.

La detención llega en un contexto de endurecimiento general del tono en la política migratoria. La policía detuvo el sábado en Düsseldorf a 40 norteafricanos, la mayoría acusados de residir ilegalmente en el país. Unas 300 personas fueron registradas en una importante operación policial, llevada a cabo en una zona de cafés, casinos y bares que congrega a muchos magrebíes en esta ciudad situada a unos 50 kilómetros de Colonia.

Al mismo tiempo, el Gobierno alemán debate cómo agilizar la deportación de solicitantes de asilo magrebíes. Para ello, los dos partidos de la gran coalición –CDU y SPD- se plantean incluir a Marruecos y Argelia en la lista de países seguros, lo que implicaría que sus ciudadanos tendrían mucho más difícil solicitar el estatus de refugiado en Alemania. Es esta una propuesta que los democristianos de la canciller Angela Merkel ya habían hecho y que ahora los socialdemócratas reciben con buenos ojos. La idea es que las personas procedentes de estos países no lleguen a ser repartidas por Alemania, sino instalarlos en unos centros de acogida desde los que se les pueda expulsar del país más fácilmente.

El líder del SPD y vicecanciller, Sigmar Gabriel, ha amenazado incluso a estos países con reducir la ayuda al desarrollo si no acceden a acoger a los ciudadanos expulsados.

Estos movimientos se producen en un momento en el que crece la presión sobre la canciller por su política migratoria. El líder de Baviera y teórico aliado de Merkel, Horst Seehofer, la ha amenazado con llevarla al Tribunal Constitucional si en dos semanas no logra controlar las fronteras.

El antiguo candidato a canciller por la CDU, el también bávaro Edmund Stoiber, le da de plazo hasta finales de marzo para reducir el número de llegadas. Su partido hará lo necesario para forzar un cambio de rumbo en la política migratoria, “en caso de emergencia, en contra de la opinión de la señora Merkel”, asegura Stoiber en una entrevista concedida al Süddeutsche Zeitung publicada este lunes. La presión mediática y política se extiende a sus compañeros de Gobierno socialdemócratas. Destacados líderes regionales del SPD han mostrado estos días su preocupación por la falta de resultados de la política de Merkel.

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