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Baja la esperanza de vida en Francia por vez primera en 46 años

El país marca un récord histórico de 600.000 muertos en 2015 a causa de la gripe y las condiciones meteorólogicas

El año 2015 no ha sido, definitivamente, el mejor para Francia una vez superada la postguerra. El año en que la crisis económica y los atentados yihadistas han golpeado duramente, la gripe y, en menor medida, las olas de frío y calor han impulsado al alza la mortalidad alcanzado un nivel nunca visto: 600.000 defunciones (41.000 más que en 2014) el año pasado. Es un récord. El resultado es que la esperanza de vida al nacer ha retrocedido (0,4 años para las mujeres y 0,3 para los hombres), algo que no ocurría desde 1969.

La población francesa sigue en aumento, pero a un ritmo menor que en años precedentes. Los datos del instituto de estadística francés, el Insee, el año 2015 ha registrado también la más pequeña diferencia entre nacimientos y muertes desde 1976, porque el número de nacimientos ha disminuido. Con 800.000 nuevos bebés el año pasado, este indicador no ha dejado de recular desde 2010.

Todos los datos estadísticos apuntan a que los cálculos políticos de sobrepasar a Alemania (81,2 millones de habitantes) en número de habitantes, convirtiendo a Francia en el país más poblado de Europa, se hará esperar. Francia cuenta hoy (dato del 1 de enero pasado) con 66,6 millones de habitantes.

La expectativa de convertirse demográficamente en el mayor país europeo sigue vigente porque Francia se mantiene como el segundo de mayor tasa de fecundidad del continente, solo por debajo de Irlanda, gracias a sus políticas natalistas. No obstante, también aquí en 2015 se registró un pequeño declive pasando de 2,00 hijos por mujer en 2014 a 1,96 al año siguiente. La crisis, con un paro que no cesa de crecer y que afecta ya al 10% de la población activa, está detrás de esta contracción. Las mujeres siguen retrasando la decisión de procrear un poquito más cada año, como ocurre en toda Europa. También, como explican en el Insee, afecta el hecho de que haya hoy menos mujeres en edad fértil, un indicador en descenso en los últimos diez años.

El récord de mortalidad, sin embargo, está relacionado, en una sociedad envejecida producto del baby-boom (el 18,8% de la población tiene más de 65 años), con la gripe y las condiciones meteorológicas. Según el Insee, la epidemia que duró nueve semanas a principios del año es la principal causa de la alta mortalidad de 2015. Costó 24.000 decesos adicionales. “La vacuna no fue eficaz contra ciertos virus y la cobertura de dicha vacuna se redujo entre las personas de más de 65 años”, advierte el Insee. La canícula de julio fue responsable de 2.000 fallecimientos adicionales con respecto al mismo mes del año anterior y, finalmente, la ola de frío de octubre, de 4.000 más. Son tres factores que no explican por sí solos el inédito aumento de la mortalidad, que es un 7,3% más elevada que en 2014 y que ha sorprendido incluso a los investigadores del instituto estadístico.

No obstante, la esperanza de vida sigue siendo muy alta en Francia: 78,9 años al nacer para los hombres y 85 para las mujeres. Se han ganado unos diez años en el último medio siglo. En 1969, la esperanza de vida de los hombres era de 67,4 y 75,1 la de las mujeres.