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Austria quiere limitar a 37.500 la entrada de refugiados en 2016

"No podemos acoger en Austria a todos los solicitantes de asilo", afirma el canciller

Austria endurece el tono en la crisis de refugiados. Además de reforzar los controles en sus fronteras, el Gobierno austriaco ha anunciado hoy que buscará limitar las solicitudes de asilo a un máximo de 37.500 en 2016. El año pasado se registraron 90.000 peticiones, el triple que en el ejercicio anterior. "No podemos acoger en Austria a todos los solicitantes de asilo", ha declarado el canciller austriaco, Werner Faymann. Viena se plantea acoger hasta 2019 un máximo de unas 130.000 personas, lo que corresponde al 1,5% de la población del país (8,5 millones de personas).

"Hemos fijado una cifra orientativa. Estudiaremos qué hacer cuando se alcance ese límite", ha señalado Faymann sobre la medida, que ha calificado de "solución de emergencia" y llamada de atención a la Unión Europea para buscar salida a la crisis de los refugiados, que ha convertido a la república alpina en país de tránsito de centenares de miles de migrantes.

La decisión de fijar máximos de acogida es una de las medidas para frenar la entrada de migrantes que se han debatido esta mañana en una reunión el Ejecutivo y los representantes regionales y locales; una cumbre centrada en los refugiados que llega tras reiteradas desavenencias dentro de la coalición de Gobierno de socialdemócratas (SPÖ) y conservadores (ÖVP) sobre la gestión de la situación y crecientes críticas de las autoridades regionales, que afirman estar llegando al límite de sus capacidades de acogida. El debate en torno a los refugiados también ha dado alas en las encuestas y en varias elecciones regionales a la ultraderecha.

Los socialdemócratas encabezados por el canciller Werner Faymann han virado en las últimas semanas hacia un discurso más duro y han aceptado mayores medidas de control, algo que demandaban sus socios conservadores desde hace meses. Este movimiento se produce también después de que Alemania haya incrementado las devoluciones a suelo austriaco de migrantes llegados a Baviera.

El vicecanciller federal, el conservador Reinhold Mitterlehner, cuyo partido ha impulsado el debate para establecer cuotas anuales, admitió antes de la reunión que aún hay que "aclarar legalmente" la medida de restricción de peticiones de asilo para no violar el derecho a solicitar asilo, indica el periódico Kurier.

El Ejecutivo austriaco, además, ha incrementado el control en el sur del país, en su frontera con Eslovenia, donde ultima la construcción de una valla de varios kilómetros en torno al paso fronterizo de Spielfeld, que pretende que centralice la entrada de refugiados. El Ejército ha desplegado en la zona a 500 soldados para vigilar la frontera y apoyar a la policía en el control y registro de hasta 6.000 refugiados diarios.

Austria es el último país de tránsito en la ruta de miles de personas hacia Alemania, donde el año pasado concluyeron el viaje más de un millón de refugiados. Los límites impuestos por Austria afectan, por tanto, a los países de su entorno, si bien este miércoles el portavoz del Gobierno alemán, Steffen Seibert, ha preferido no hacer valoraciones sobre la propuesta de Faymann.

"Es una decisión del Gobierno austriaco que no voy a comentar", ha asegurado Seibert, que se ha mostrado a favor de una "solución conjunta europea" para atajar "las causas de la migración" y reducir de forma "significativa" el flujo, sin precedentes desde la Segunda Guerra Mundial.

Por su parte, el primer ministro esloveno, Miro Cerar, adelantó que también se planteará medidas si su vecino austriaco restringe la admisión de refugiados, mientras que Serbia ha anunciado que a partir de hoy pretende dar paso solo a refugiados que declaren su intención de solicitar asilo en Austria o Alemania.

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