Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete

Estados Unidos y Rusia mantienen vivo el diálogo sobre Siria

Kerry y Lavrov no acuerdan qué opositores participarían en las negociaciones de paz

La reunión que celebraron este miércoles en Suiza el secretario de Estado estadounidense, John Kerry, y su homólogo ruso, Serguéi Lavrov, sirvió para mantener vivo el delicado proceso de paz que impulsan ambos países para poner fin a la guerra siria. Pero también evidenció que, a falta de una semana del inicio previsto de las conversaciones, Washington y Moscú siguen sin estar de acuerdo en el nudo gordiano del proceso: quién participará y quién no

La elección de los participantes responde a un juego de equilibrios. Determina el grado de flexibilidad de los países externos ante la participación o no de grupos en Siria que tienen posibles lazos terroristas, al tiempo que pueden ser claves en unir a la amalgama de facciones opositoras. También sirve para medir cuánto están dispuestos a ceder, en su pugna de intereses cruzados, enemigos regionales como Irán —apoyado por Rusia— y Arabia Saudí.

Tras reunirse con Kerry en Zúrich (Suiza), Lavrov dijo que ninguno de los dos apuesta por aplazar las conversaciones de paz, que está previsto que empiecen el próximo lunes en Ginebra. “Espero que el proceso de negociación empiece este mes”, señaló Lavrov, según informó la agencia Reuters. Pero subrayó que la decisión final sobre la fecha de inicio debe tomarla la ONU, que auspicia el proceso de paz.

El enviado especial de la ONU sobre Siria, Staffan de Mistura, reveló este miércoles que hasta el domingo no sabrá si las negociaciones empezarán al día siguiente. “Creo que podemos empezar las conversaciones, quizá no el 25, pero tenemos que mantener la presión”, dijo a la cadena CNN. El Departamento de Estado minimizó la posibilidad de un leve retraso en el inicio del proceso.

De Mistura abogó porque sean unas “conversaciones serias sobre paz” vinculadas a “demostraciones concretas”, como el establecimiento de un alto el fuego y ayuda humanitaria. El diplomático consideró que Rusia no está interesada en que el conflicto sirio se enquiste todavía más; y vaticinó que, pese a sus diferencias, Irán y Arabia Saudí “se darán cuenta probablemente de que ha llegado el momento de tratar de encontrar una solución política” a la guerra.

El plan de paz prevé que el diálogo entre el Gobierno de Bachar el Asad y la oposición lleve a un alto el fuego parcial y, en 18 meses, a la celebración de elecciones.

El portavoz del Departamento de Estado, John Kirby, explicó que Kerry y Lavrov dialogaron sobre la “importancia de mantener el progreso hacia una solución diplomática” de la crisis siria. Kirby —que no hizo referencia a la selección de los grupos opositores a El Asad— explicó que ambos diplomáticos hablaron también de mejorar la coordinación de ayuda humanitaria en Siria.

Lucha contra el yihadismo

Desde que se estalló en 2011, la guerra civil siria se ha cobrado más de 250.000 vidas y ha desplazado a millones de personas. Lo que empezó como una protesta opositora ha mutado en un conflicto en que casi todas las grandes potencias intervienen militarmente y la lucha contra el yihadismo se ha antepuesto a la salida de El Asad.

Hasta ahora, han fracasado todos los intentos de hallar una solución política al laberinto sirio. Pero desde octubre ese objetivo ha tomado un impulso al crearse un grupo internacional, liderado por EE UU y Rusia, en el que participan países con apoyos e intereses divergentes en Siria como Arabia Saudí, Irán y Turquía. Todos ellos tienen como objetivo la derrota del yihadismo del Estado Islámico, pero Rusia e Irán apoyan a la vez al régimen de El Asad.

La tensión cruzada se visualizó este miércoles. Irán dijo que la ONU debe decidir los participantes del proceso, pero aseguró que 10 delegados en una cumbre reciente de opositores en Arabia Saudí eran de Al Qaeda. Y un consejo opositor sirio, con sede en Riad, anunció que, en caso de participar, atendería las negociaciones un miembro de Jaysh al Islam, considerado un grupo terrorista por Damasco y Moscú.

Más información