Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete

Los indicios que apuntan a Putin

Las sospechas sobre el presidente ruso en la muerte de Litvinenko se sustentan en testimonios, deducciones y pruebas aportadas a puerta cerrada

Las conclusiones de la investigación sobre el asesinato por envenenamiento de Alexander Litvinenko, presentadas la mañana del jueves en Londres, señalan con más contundencia de la esperada la mano del presidente ruso Vladímir Putin detrás de la trama. "He llegado a la conclusión", ha dicho el juez que preside la investigación, Robert Owen, "de que la operación del SFS [Servicio Federal de Seguridad, antiguo KGB] para matar a Litvinenko fue probablemente aprobada por [Nikolai] Patrushev, entonces al frente del sercivicio, y también por el presidente Putin".

En el informe, de 245 páginas, no hay pruebas concretas que demuestren inequívocamente la participación directa de Putin en el envenenamiento de Litvinenko con polonio 210. "Numerosos testigos que aportaron pruebas durante las sesiones abiertas de la investigación expresaron su fuerte convicción de la implicación directa del presidente Putin en la muerte de Litvinenko", escribe el juez Owen. Otras pruebas que sustentan la acusación supuestamente proceden de inteligencia secreta aportada en sesiones a puerta cerrada de la investigación. 

El informe asegura que el Estado ruso tenía múltiples motivos para asesinar a Litvinenko, incluyendo “un antagonismo personal” entre la víctima y Putin, que consideraba a Litvinenko “un traidor”. En 1998 fue el propio Putin, entonces al frente del SFS (Servicio Federal de Seguridad, antiguo KGB), quien despidió a Litivinenko después de que este denunciara corrupciones internas.

“Los principales oponentes de Putin, incluidos aquellos que vivían fuera de Rusia, estaban en riesgo de ser asesinados”, dice el informe. “Uno de los riesgos a los que se enfrentaban era el de ser envenenados”. El informe añade que el tratamiento positivo recibido por Lugovoi, uno de los dos supuestos asesinos, desde que se produjo el crimen indica “que el Estado ruso aprueba el asesinato de Litvinenko, o al menos que desea dar muestras de su aprobación”. Las sugerencias de que pudo haber sido asesinado por orden de la mafia rusa, reconoce el informe, “no son inverosímiles” pero no han resultado apoyadas por las pruebas disponibles

El juez Owen recoge también la investigación sobre la procedencia del polonio 210 y su relevancia a la hora de atribuir responsabilidades. “Siendo el polonio 210 una sustancia tan rara y especializada, la pregunta que se plantea es si las pruebas sobre el polonio 210 que se utilizó para asesinar a Litvinenko pueden ayudar a establecer las responsabilidades por su muerte”, dice el informe. Para obtener el polonio 210 es necesario bombardear bismuto con neutrones en un reactor nuclear de investigación adecuado, y los expertos no creen que haya más de 40 instalaciones de ese tipo en el mundo. 

Citando testimonios de expertos académicos, el informe establece que “no hay ninguna duda de que, durante el periodo relevante, se fabricó polonio 210 en Rusia para fines comerciales”. “La lógica de las diferentes teorías aportadas es que el polonio 210 utilizado para matar a Litvinenko, o bien probablemente procede, o bien incluso tiene que haber procedido, de Rusia”.