GABRIELA RIVADENEIRA | Presidenta de la Asamblea Nacional de Ecuador

“El giro ideológico en Latinoamérica pone en riesgo la integración”

Gabriela Rivadeneira es la primera mujer al frente de la Asamblea y, a pesar de su juventud, una de las presidenciables de su partido

La Asamblea Nacional de Ecuador ha apuntalado el proyecto de Revolución Ciudadana, encabezado por el presidente Rafael Correa. Desde mayo de 2013, Alianza País, el movimiento oficialista, cuenta con mayoría absoluta en la asamblea (100 de los 137 asambleístas), y con todas esas manos alzadas ha sido fácil aprobar 40 leyes y retocar la Constitución en diciembre pasado. Gabriela Rivadeneira (Quito, 1983) está al frente del órgano legislativo y es la primera mujer en ese cargo. A pesar de su juventud, es uno de los cuadros presidenciables de Alianza País y podría disputar la presidencia en 2017 ahora que se bajó de 35 a 30 la edad para postularse. Ella, sin embargo, se muestra cauta y en su amplio despacho, lleno de adornos andinos, un retrato de Simón Bolívar y la pintura de una virgen del sol del artista ecuatoriano Jorge Perugachi, habla de la agenda que debe cumplir hasta 2017, del segundo paquete de enmiendas constitucionales y del interés de la oposición en recuperar la Asamblea en las próximas elecciones, tal y como pasó en Venezuela.

Pregunta. De mayo de 2013 hasta ahora han aprobado 40 leyes. ¿Cómo harán para aprobar un número similar de leyes en menos tiempo?

Respuesta. Trabajamos de lunes a lunes y muchas de las leyes de la agenda de 2016 ya están en tratamiento, por lo que en el primer semestre tendremos la aprobación de un número importante de leyes .

P. ¿Cuál será el aporte de la Asamblea en este año con tal mal pronóstico económico?

R. Como Asamblea aportamos leyes para la reactivación de diferentes sectores productivos que son importantes para la economía, para el país postpetrolero. En nuestra agenda está la Ley de Turismo que debemos actualizar a la necesidades turísticas del país, está la Ley de Defensa del Artesano, para beneficiar a los tres millones de ecuatorianos que se dedican a la artesanía, están las reformas a la Ley de Economía Popular y Solidaria que reactivará un grupo importante del sector productivo...

P. ¿Qué cambios tendrán los proyectos de ley sobre la plusvalía y las herencias que fueron retirados el año pasado?

R. En el proyecto general de herencias, que contenía la tabla, la base imponible, ha habido avances importantes que se dieron en el proceso de diálogo territorial que tuvimos en los últimos meses de 2015. Vimos que la base imponible tenía que ser más alta y también se consideró hacer una diferenciación de lo que son negocios en marcha. Pero estamos a la expectativa porque los temas económicos son presentados únicamente por el Ejecutivo.

P. ¿Cuánto dinero aspiran a recaudar?

R. Eso tendrá que decirlo el Servicio de Rentas Internas, habrá que ver según la base imponible, pero más allá de recaudar esta es una ley que nos invita a pensar en mecanismos de redistribución y no acumulación de la riqueza en pocas manos.

P. La oposición se queja de no ser escuchada en la Asamblea. ¿Cuántas iniciativas de la oposición están en la agenda legislativa?

R. En el Consejo de Administración Legislativa hemos calificado un sinnúmero de proyectos de ley de la oposición y han ido a tratamiento en las comisiones y es allí donde el ponente no ha podido justificar adecuadamente el objeto de la ley y han pasado a archivo.

P. Este año la oposición pide una reforma de la Ley de Comunicación. ¿Cuál será el tratamiento que le den?

R. Hay una reforma presentada, pero no sé en qué tratamiento está en este momento. Sabemos que la Superintendencia de la Comunicación estaría presentando algunos temas para fortalecer la ley, pero no es un tema que esté en la agenda legislativa todavía.

P. ¿Cuáles serán los nuevos ajustes a la Constitución?

R. Realmente no tenemos una propuesta planteada porque nuestra decisión fue que este segundo proyecto de reformas a la Constitución sea un proceso de construcción ciudadana, nos interesa recoger un análisis desde las organizaciones y movimientos sociales en cuanto al fortalecimiento de la Constitución. Tendremos las propuestas a finales de abril para presentar a la Corte Constitucional.

P. Pero ha habido anuncios de cambios en la propiedad intelectual, transgénicos, la nacionalidad…

R. Transgénicos no constará en el proyecto, nosotros tenemos que amparar la Constitución y sobre todo basarnos en un tema de soberanía alimentaria.

P. ¿Y los otros temas están considerados?

R. No en realidad, insisto, empezamos de cero. Lo saludable es esperar para no generar especulaciones, y al menos yo como presidenta soy la menos indicada para generar expectativa.

P. En su blog usted opina de Venezuela y dice que es hora de hacer autocrítica...

R. Sin duda alguna la última década en América Latina se vivió un proceso real de integración y con mucho dolor vemos cómo en estos momentos el giro de tendencia ideológica pone en riesgo esa integración. Ya basados en los resultados electorales últimos vemos que si solo cumplimos con la obra tendremos un olvido rápido. El reto para nosotros este año es profundizar ese trabajo de la mano con la gente, ver qué hemos avanzado y lo que falta por hacer.

P. ¿Cómo califica el intento de la oposición ecuatoriana de unirse y conseguir una mayoría legislativa, imitando a la oposición venezolana?

R. Yo creo que en ese sentido todos los partidos y movimientos políticos tienen la libertad de escoger la estrategia más adecuada, pero hay que identificar que hay rostros en la oposición que están en la política hace 20 o 30 años, y lo que les duele es que el pueblo les dejó fuera del panorama político. Nosotros tenemos cuadros políticos que van a enfrentar con firmeza la próxima campaña electoral.

P. Y uno de los cuadros es usted, ¿se ve como presidenciable?

R. Mi rol de momento es mantener un legislativo que garantice gobernabilidad y solamente nuestras bases decidirán dónde tengamos a estar. Pero sin duda alguna nuestros candidatos van a garantizar la continuidad del proyecto, tenemos grandes nombres, como el compañero Lenin Moreno, que dotó de humanidad al proyecto político.