Selecciona Edición
Iniciar sesión

Los líderes de Australia piden que el país se convierta en una república

En 1999 se celebró un referéndum que rechazó abandonar la monarquía constitucional

Los dirigentes de siete de los ocho Estados y territorios de Australia han firmado este lunes un documento en el que piden que el país se convierta en una república, lo que supondría abandonar su actual forma de Estado, una monarquía constitucional, con la reina Isabel II de Inglaterra como jefa de Estado.

La firma se ha producido un día antes de la celebración del Día de Australia, el 26 de enero, cuando se conmemora el inicio de la colonización británica. Aunque el papel de la reina es prácticamente ceremonial, la ley le atribuye el poder de disolver el Parlamento, como hizo en 1975, cuando la reina destituyó al Gobierno.

“Ya es hora de que Australia sea una nación soberana”, dijo el primer ministro de Australia Meridional, Jay Weatherill, que ha firmado la declaración. “Cualquier país independiente que se respete a sí mismo aspiraría a elegir a uno de sus propios ciudadanos como jefe de Estado”, añadió en un comunicado. El único líder australiano que no ha firmado el documento es el dirigente de Australia Occidental, Coiln Barnett, que ha mostrado su apoyo a favor de la constitución de una república pero, según ha señalado, considera que este no es el momento adecuado.

La esperanza hacia la creación de una república aumentó cuando el primer ministro Malcolm Turnbull, un republicano, alcanzó el poder el año pasado sucediendo a Tony Abbott, ferviente defensor de la monarquía.

Australia celebró un referéndum para convertirse en república en 1999 que concluyó con el voto en contra del 55% de los ciudadanos. Los republicanos atribuyeron la derrota al hecho de que las urnas dividieron a los votantes sobre cómo elegir mejor al jefe del Estado.

No obstante, Turnbull ha señalado que la celebración de un referéndum no figura entre sus prioridades de Gobierno. Una encuesta de 2014 desveló que el apoyo a la república se encontraba en su momento más bajo en los últimos 20 años, con solo un 39% de poyos, según informa la BBC, una situación que podría cambiar si el príncipe Carlos, que goza de menos popularidad entre los australianos, se convirtiera en rey.