Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete

México insiste en que la destrucción del manglar en Cancún es legal

La empresa pública encargada de explotar turísticamente el parque afirma que los permisos fueron otorgados por el Gobierno anterior

Todo está en regla, todo es legal. Con este argumento maximalista, Fonatur, la empresa pública responsable de la explotación turística del manglar de Tajamar, una zona de humedales en Cancún, estado de Quintana Roo, salió este lunes a la palestra para intentar sacudirse las culpas ante quienes les acusan de provocar poco menos que un ‘ecocidio’ en el caribe mexicano.

Un parque natural con especies en peligro de extinción como el cocodrilo moreletti o el cangrejo azul. Y a la vez, una golosina para el apetito de los gigantes hoteleros situado en el cogollo turístico del todo incluido en México. La madrugada del pasado 16 de enero comenzaron las obras en los más de 60 hectáreas del humedal, frente a la laguna de Nichupté y con comunicación al mar.

La mitad de los terrenos ya han sido arrasados. Pero la movilización vecinal y organizaciones ecologistas de Cancún lograron paralizar temporalmente las obras gracias a un recurso de amparo otorgado por un juzgado de Quintana Roo. Fonatur, en todo caso, sigue teniendo los permisos para explotar la zona hasta febrero de 2016 a través de concesiones a empresas privadas.

Desde el inicio del conflicto la empresa pública ha reiterado que el desarrollo turístico cumple con la legalidad. “Los lotes que han sido desmontados pertenecen en su totalidad a empresas privadas que los adquirieron para su explotación de acuerdo a las autorizaciones pertinentes de Semarnat [la secretaría de Medio Ambiente] y Profepa [la fiscalía de medio ambiente]”, recalcó este lunes Manuel Mercado, director jurídico de Fonatur, en una rueda de prensa. Se trata en concreto de 43 terrenos comercializados desde 2007, que corresponden a más del 80% del total de la zona.

El portavoz de Fonatur se escudó también en que todos los permisos así como la venta de los terrenos fue realizada antes de la entrada de la actual equipo de la empresa pública, durante el mandato del panista Felipe Calderón. “El desarrollo de la infraestructura se inició y se concluyó antes del inicio de esta Administración”, aseveró.

La Semarnat salió al paso de la polémica la semana pasada y en un comunicado confirmó que efectivamente los permisos están en regla, pero que en todo caso están sujetos a condiciones, como la preservación y el rescate de la fauna autóctona.

La movilización vecinal y organizaciones ecologistas lograron paralizar temporalmente las obras gracias a un recurso de amparo

La secretaría respaldó la actuación de Fonatur al negar que los animales protegidos se vieran afectados por las obras. La acción ciudadana y las fotos que circularon por las redes sociales durante la semana pasada mostraron sin embargo a iguanas, cocodrilos y aves huyendo a la carrera o al vuelo de las palas excavadoras. El propio abogado de Fonatur confirmó durante la rueda de prensa que durante las obras se rescataron especies autóctonas y que fueron relocalizadas.

La batalla de los vecinos, para los que el manglar de Tajamar es uno de los pocos refugios sin colonizar al que suelen acudir los fines de semana, continuará durante los próximos días. Otro juzgado local decidirá este martes sin acepta o no un nuevo recurso de amparo.