Brasil y Guatemala, los dos países latinoamericanos que más caen en transparencia

El descubrimiento de “grandes redes de corrupción” y la “movilización masiva” marcan América Latina en 2015

La ONG Transparencia Internacional ha presentado este miércoles su Índice de Percepción de Corrupción de 2015, según el cual la corrupción continúa siendo un “problema sistémico” en América Latina, donde los sobornos alcanzan a todos los estamentos de la sociedad, desde la policía y los médicos a los poderes públicos. Las conclusiones del estudio desvelan que Brasil y Guatemala son los dos países que más puestos ha descendido en el último año mientras que Venezuela figura entre los diez Estados con la peor puntuación.

El estudio, basado en encuestas a expertos y ciudadanos, concluye que América Latina ha experimentado dos tendencias en 2015: el descubrimiento de “redes de corrupción a gran escala” y la “movilización masiva de ciudadanos contra la corrupción”, analiza Alejandro Salas, director de Transparencia Internacional para América. Precisamente los dos países que han sufrido el mayor aumento de percepción de corrupción en la región son Brasil y Guatemala, donde dos grandes escándalos de corrupción han hecho tambalearse a sus respectivos Gobiernos gracias a las protestas populares.

En Guatemala, la red corrupta conocida como La Línea, una trama que a cambio de fuertes pagos permitía importar bienes sin pagar impuestos, llevó el año pasado a la dimisión del presidente Otto Pérez Molina, tras las evidencias que le relacionaban con el fraude aduanero y las masivas protestas ciudadanas que exigían su marcha. En consecuencia, el país ha perdido en un año cuatro puntos, de 32 a 28, lo que ha le hecho descender del puesto 115 al 123, de un total de 168.

Brasil, con 38 puntos —cinco menos que en 2014—, ha descendido siete puestos en un año, del 69 al 76, coincidiendo con las grandes movilizaciones ciudadanas en protesta por el caso Petrobras, la trama corrupta que afecta a la petrolera estatal brasileña. Teniendo en cuenta el periodo comprendido desde 2012, es el país que ha sufrido la mayor caída. No obstante, Transparencia Internacional es optimista en la posible mejora del Estado que gobierna Dilma Rousseff: “El inicio de juicio por el escándalo de Petrobras podría ayudar a que Brasil ponga freno a la corrupción”, considera la ONG, que cree que las manifestaciones contra la corrupción en 2015 han sido claves.

El país de la región con la peor puntuación es Venezuela, que ha perdido dos puntos y ha caído a los 17, los mismos que Haití y Guinea Bissau. Tan solo aventaja en la clasificación a Corea del Norte, Somalia, Afganistán, Sudán, Sudán del Sur, Angola, Libia e Irak.

Los únicos países que aprueban son Uruguay, con 74 puntos, que ocupa el puesto 21 y es el primer país latinoamericano que aparece en el índice de Transparencia Internacional; Chile, con 70 puntos, figura en la posición 23, la misma que Francia; y Costa Rica, en el número 40 con 55 puntos. Cuba, en el número 56 y, con 47 puntos, es el país latinoamericano más cerca del aprobado.

Aunque las movilizaciones contra la corrupción son un dato esperanzador, el gran desafío para América Latina es ahora, según Alejandro Salas, resolver las causas que provocan la corrupción sistémica, lo cual requerirá “profundas reformas institucionales”.

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