El Defensor del Pueblo de Colombia deja el cargo por un escándalo sexual

Jorge Otálora renuncia para asumir la defensa de las denuncias de su exsecretaria privada ante la Fiscalía

Jorge Armando Otálora, que desde 2012 se desempeñaba como Defensor del Pueblo de Colombia, ha renunciado este miércoles al cargo en medio de la polémica por un escándalo sexual. Otálora, abogado de 49 años y exmagistrado del Consejo Superior de la Judicatura, se retiró de su puesto, el más alto en el Estado para la protección de los derechos de los colombianos, para asumir su defensa ante los estrados judiciales después de que su exsecretaria privada, Astrid Cristancho, lo denunció ante la Fiscalía por acoso laboral y sexual.

El escándalo se destapó con una columna de opinión del periodista Juan Diego Restrepo, que en septiembre del año pasado, denunció en la Revista Semana que el ambiente laboral en la Defensoría del Pueblo era tenso por el autoritarismo desmedido de Otálora y los constantes maltratos hacia sus subalternos.

En noviembre, el reconocido periodista Daniel Coronell aseguró, en la misma publicación, que Otálora “cotidianamente ofende, humilla e insulta a sus subalternos, en franca violación de la Constitución”. Un mes después, un nuevo artículo de Restrepo detalló cómo mientras los defensores públicos luchaban ante un sistema laboral de contratación injusto, una asistente de Otálora había logrado ascender en su cargo en poco tiempo sin cumplir con los requisitos estipulados.

El pasado domingo, de nuevo Coronell en Semana, fue más allá. Con extractos de conversaciones entre Cristancho, la exsecretaria privada, y Otálora, denunció que la joven, exreina de belleza de 34 años, además de ser víctima de acoso laboral tuvo que vivir varios episodios de acoso sexual durante dos años. Según ella no había querido denunciar por miedo. Pocas horas después, cuando el caso recorrió todo el país, Otálora salió en su defensa. En una entrevista con la cadena televisiva Caracol aseguró que tuvo una relación sentimental con su subalterna y que jamás hubo acoso. Dijo que su familia y sus amigos sabían de ese vínculo y que en más de una ocasión compartieron fiestas y reuniones como pareja.

Ante el escándalo, el presidente, Juan Manuel Santos, sugirió a Otálora que dejara el cargo para asumir su defensa ante la justicia. Otálora, que llegó al cargo con el apoyo de los partidos Liberal, Conservador y la U, las formaciones que auparon al presidente, tuvo que dar un paso al costado para demostrar, como lo ha dicho, que nunca abusó y que su único error fue entablar una relación más allá de lo laboral con su secretaria. Además de varios grupos creados en redes sociales para exigir la renuncia de Otálora, varios congresistas, el Partido Liberal y una editorial del diario El Tiempo, el más importante del país, le pidieron que por coherencia, al menos mientras se resuelve el caso, se alejara de la entidad en la que los colombianos confían para hacer valer sus derechos.