El Gobierno colombiano rechaza pedir a España el tesoro de los quimbaya

La Corte Constitucional escuchó al Estado en el caso que definirá si las piezas, entregadas en 1893, pueden ser restituidas a Colombia

Ante la Corte Constitucional, el Gobierno colombiano se pronunció frente a la solicitud del abogado Felipe Rincón, quien desde hace diez años pide por vías jurídicas que el Estado reclame las 122 piezas de oro de la cultura Quimbaya que fueron entregadas a España en 1893. La colección, propia de orfebrería prehispánica, fue donada por el entonces presidente de Colombia, Carlos Holguín a la reina María Cristina de Habsburgo-Lorena.

Patti Londoño Jaramillo, vicecanciller de Colombia, aseguró que la entrega de las piezas se hizo de forma legal. “Hay que mencionar que el acto unilateral del jefe de Estado de Colombia en 1893 constituyó una manifestación de voluntad de la República de Colombia, dentro del marco normativo interno vigente, al ser el jefe de Estado el representante natural y legítimo ante los demás estados. Se trató así de un acto legítimo y revestido de legalidad”, aseguró la funcionaria. Cristina Pardo, de la oficina jurídica de la Presidencia de la República, reiteró que la entrega del tesoro, que para algunos no fue legal debido a que se hizo sin consulta al Congreso, estuvo bajo el marco legal de la época.

Tanto Pardo como Londoño aseguraron que una decisión jurídica no podría obligar a España a restituir las piezas. “No existe un mecanismo que permita a Colombia de manera coercitiva obligar al Estado español a restituir las piezas que están en Madrid”, dijo la vicecanciller, que aseguró que los tratados de patrimonio no son retroactivos por lo que difícilmente alguno podría obligar al Estado a pedir que esos elementos de oro sean devueltos a Colombia. “La convención Unesco entró en vigor el 25 de agosto de 1988, esa fecha genera de entrada la imposibilidad de darle aplicación por una donación que se dio en 1893”.

El abogado Rincón recordó ante los magistrados que la colección de los quimbaya fue comprada por el Gobierno de Holguín Mallarino con dinero del Estado para que se exhibiese en 1892 en Madrid dentro de las celebraciones del cuarto centenario del descubrimiento de América y que un año más tarde la regaló. Rincón asegura que la donación de las piezas se dio como agradecimiento por un laudo arbitral que emitió la reina en medio de una disputa de límites fronterizos entre Colombia y Venezuela.

Las posiciones de la Procuraduría y la Defensoría del Pueblo, también presentes en audiencia pública, estuvieron a favor del abogado. Aseguraron que las piezas son parte de la identidad cultural de Colombia y que por lo tanto deben ser recuperadas. El español Fernando Vicario, director del área de cultura de la Organización de Estados Iberoamericanos, dijo que lograr que el tesoro Quimbaya regrese al país podría ser un paso para “consolidar un espacio cultural iberoamericano en un mundo en el que los símbolos deben tener más fuerza que los asuntos burocráticos y legislativos”.

La academia también apoyó la solicitud. Antonio José Rengifo, de la Universidad Externado de Colombia, aseguró que el deber de Colombia es pedir la restitución del patrimonio Quimbaya a España, sin que eso “se llegue a entender como un gesto inamistoso con ese país”. Ricardo Sánchez, decano de la facultad de Ciencias Humanas de la Universidad Nacional, recordó cómo el presidente Holguín Mallarino nunca preguntó al Congreso sobre la intención de regalar las piezas de orfebrería.

“Tengo la honra de poner en su conocimiento que hoy he entregado a su majestad la Reina Regente los objetos de oro que componen la rica colección de antigüedades quimbayas enviadas por el Gobierno como obsequio a España”, fueron las palabras que expresó el presidente ante el Congreso después de la entrega. Lo que para algunos es una muestra de cómo la donación se realizó sin ningún tipo de consulta.

El exembajador de Colombia ante las Naciones Unidas y experto en asuntos internacionales, Enrique Gaviria Liévano, pidió a los magistrados que revisen la decisión con el fin de obtener el retorno de la colección Quimbaya a Colombia. Un paso jurídico que, según él, no excluye la idea de que el país intente una negociación directa con el Museo de América de Madrid, en donde permanecen las piezas. “No nos quede duda de que recuperar el tesoro Quimbaya representa un acto de soberanía cultural que las nuevas generaciones van a agradecer”, escribió hace unos días Gaviria Liévano en una columna de opinión en el diario EL TIEMPO.

Representantes de comunidades indígenas y voceros de organizaciones de historia se mantuvieron ante la Corte bajo la misma línea. Todos coincidieron en decir que las 122 piezas tienen un simbolismo importante para la cultura Quimbaya, por lo que lo ahora debería regresar al país.

La decisión final está en manos de la Corte Constitucional que, tras escuchar todos los argumentos, deberá decidir en los próximos meses si ordena o no al Gobierno que solicite la devolución de la colección de oro a España.