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El mando único confronta a la política mexicana

El modelo policial propuesto por el presidente Enrique Peña Nieto avanza muy lentamente en el Congreso y ya ha sido rechazado por algunos alcaldes del país

El mando único policial propuesto por el presidente Enrique Peña Nieto desde noviembre de 2014 ha puesto en conflicto a los gobernantes mexicanos. La medida, que busca prescindir de las policías municipales para que su labor sea asumida por las corporaciones estatales, avanza muy lentamente en el Congreso. La propuesta será debatida en febrero. Mientras, 17 de los 32 mandatarios estatales han firmado un convenio con los ayuntamientos que les permite implementar el modelo sin que haya sido aprobado en el poder legislativo. Otros mandatarios lo rechazan.

Peña Nieto argumentó que estos cambios permitirán una mejor coordinación entre autoridades para combatir a la delincuencia organizada y evitar crímenes como la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa ocurrida en septiembre de 2014 y orquestada presuntamente por policías municipales coludidos con el grupo criminal Guerreros Unidos. La propuesta plantea modificar siete artículos de la Constitución y entre los cambios más agresivos se contempla que el Gobierno federal asuma total o parcialmente las funciones municipales cuando estas se encuentren supuestamente infiltradas por la delincuencia.

La principal debilidad de las policías municipales es que son corporaciones que carecen de recursos humanos y materiales suficientes para desarrollar correctamente sus funciones o incluso para realizar un despliegue territorial eficaz. El 86% de los cuerpos policiales locales cuenta con menos de 100 personas. Además, los sueldos son tan bajos que por esa rendija se cuelan las prácticas de la corrupción. El 40% de los agentes municipales recibe una remuneración mensual inferior a 4.600 pesos (unos 255 dólares). Solo el 4% percibe un sueldo superior a los 12.000 pesos (unos 665 dólares).

Actualmente, el mando único opera en 360 de los 2.046 ayuntamientos mexicanos. Es decir, en el 17,5% del país, según datos del Sistema Nacional de Seguridad Púbica. En entidades como Morelos, donde el gobernador impuso la medida por decreto en todos los municipios, hubo resistencias antes de implementarlo. El mandatario Graco Ramírez, del Partido de la Revolución Democrática (PRD, una formación de izquierda), dijo que 13 alcaldes recibieron amenazas para que rechazaran el modelo policial y para que permitieran que los grupos delincuenciales impusieran al jefe de la policía municipal. En Temixco, una de las localidades, fue asesinada una alcaldesa que había suscrito el convenio. Apenas llevaba un día en el cargo cuando fue acribillada en su propia vivienda.

Alcaldes en contra

En Tlaquiltenango, también en Morelos, el alcalde se rebeló en contra del mando único. Enrique Alonso Plascencia dijo que los habitantes de su municipio estaban en contra del modelo. El edil tiene un pasado polémico. En 2009 estuvo preso por ingresar en territorio mexicano a nueve indocumentados guatemaltecos. También estuvo acusado de delincuencia organizada y de operaciones con recursos de procedencia ilícita. El gobernador Ramírez lo acusó de tener vínculos con el crimen organizado. “Evidentemente no quiere que haya intromisión de parte de nosotros para que los delincuentes hagan de las suyas”, afirmó en una entrevista radiofónica.

Los alcaldes de Nezahualcoyotl y Texcoco, en el Estado de México, también se han opuesto a adoptar el modelo policial que impulsa el gobernador Eruviel Ávila. En el primer municipio, el más grande de la entidad, el edil Juan Hugo de la Rosa dijo que mantendrá el sistema policial de la gestión anterior que permitió reducir la incidencia delictiva un 64%. En Texcoco el presidente municipal Higinio Martínez Miranda afirmó que el mando único no era la fórmula para combatir la delincuencia. Un ejemplo de ello es que en la localidad que gobierna los delitos han disminuido sin que se hayan adherido a la medida de Ávila. La polémica en torno al mando único, pese a todo, crece en el país.

Como una excepción y no como norma

La Asociación Nacional de Alcaldes (ANAC) también ha alzado la voz en contra del mando único. La organización, que agrupa a 419 ediles del conservador Partido Acción Nacional (PAN), ha expuesto que el mando único debe aplicarse sólo por excepción y no como una regla para todos los municipios del país. El presidente de la ANAC, Isidro López Villarreal, resaltó que las policías estatales no son mejor que las municipales. Por ello, dice, la solución para mejorar su desempeño es brindarles una mayor capacitación y profesionalizar a sus elementos.