HRW acusa a Irán de presionar a sin papeles afganos para luchar en Siria

Varios entrevistados aseguran que los Guardianes de la Revolución les plantearon la disyuntiva de unirse a las milicias pro Asad o ser deportados a Afganistán

Human Rights Watch (HRW) ha acusado este viernes a los Guardianes de la Revolución iraníes de presionar a afganos que residen ilegalmente en la República Islámica para luchar en Siria. “Miles de afganos indocumentados han sido enviados a combatir al menos desde noviembre de 2013”, asegura en un comunicado. Según la organización de defensa de derechos, los militares no solo les ofrecen incentivos financieros o la residencia legal en Irán, sino que en ocasiones les han coaccionado para que se unan a las milicias progubernamentales sirias.

“No nos dieron elección. Nos obligaron a entrenar y a luchar”, afirma un afgano de 17 años identificado como Masheed Ahmadzai en el texto.

Ahmadzai, un nombre supuesto para proteger su identidad, relató a HRW que llevaba cuatro años en Teherán, trabajando en la construcción sin papeles, cuando el pasado junio fue detenido junto a un primo. Tras llevarles a un cuartel, su primo fue considerado no apto para el combate y deportado a Afganistán. Mientras que él, junto a otra veintena de hombres, fue trasladado a una base militar al sur de la capital iraní donde había un millar de afganos y paquistaníes en su situación.

“Es cierto que otros se ofrecieron voluntarios en las mezquitas para luchar, pero esos estaban en otra base y los oficiales iraníes les trataban mucho mejor; muchos se unieron por dinero. Pero en nuestra base, la gente con la que hablé estaba allí obligada”, manifiesta el joven, quien después de tres meses combatiendo en Siria aprovechó un permiso para huir a Turquía y de allí a Grecia.

HRW ha entrevistado a dos docenas de afganos que han vivido en Irán cuyos testimonios resultan similares. O ellos o algún familiar se han encontrado ante un oficial iraní que les ha planteado la disyuntiva de luchar o ser deportados.

“Enfrentados a esa terrible elección, algunos de esos chicos y hombres afganos han huido de Irán hacia Europa”, ha declarado Peter Bouckaert, director de emergencias de HRW, que también denuncia el reclutamiento de menores.

Las autoridades iraníes afirman que miles de afganos residentes en Irán se han ofrecido voluntarios para unirse a las milicias sirias. No obstante, HRW señala que “su situación legal y el temor a ser deportados puede pesar en su decisión, haciéndola poco voluntaria”. De hecho, señalan que muchos están abandonando el país ante el temor a ser detenidos y enviados al frente.

Al menos una veintena de afganos están enterrados en cementerio de Behesht-e Zahra (el Paraíso de Zahara), al sur de Teherán, según contó EL PAÍS en un reportaje el pasado noviembre. Los testimonios recogidos allí hablaban de “voluntarios” para la defensa del santuario de Zeinab, la nieta de Mahoma y muy venerada por los chiíes, que la creen enterrada en un santuario a las afueras de Damasco. Sin embargo, de acuerdo con HRW, están combatiendo en todos los frentes.

Hasta tres millones de afganos se estima que residen en Irán, a donde han llegado huyendo del interminable conflicto de su país. Apenas un millón de ellos han logrado el estatuto de refugiado. HRW asegura que la imposibilidad de que el resto inicie el proceso de asilo, les deja indocumentados o dependientes de visados temporales.