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OBITUARIO

Gordon Goody, el ladrón caballero

Un integrante de la banda del asalto al tren de Glasgow muere en Mojácar a los 86 años

“Un caballero”. Es la opinión de los residentes de Mojácar (Almería) y de su Ayuntamiento sobre uno de sus vecinos más conocidos: el británico Gordon Goody, uno de los integrantes de la banda de 14 hombres que el 8 de agosto de 1963 asaltó en un cuarto de hora el tren que unía Glasgow y Londres y se llevó 120 sacas con más de 2,6 millones de libras (3,4 millones de euros). Goody, de 86 años, era uno de los protagonistas del conocido como robo del siglo. Ha muerto este viernes de una parada cardiaca a las seis de la mañana en Mojácar, una localidad costera donde se refugió en 1977, tras cumplir 12 años de condena. Allí abrió un chiringuito en la playa, el Kontiki, y acogió a media docena de mascotas abandonadas.

“Queda entre nosotros para siempre su sonrisa, su gran envergadura [medía casi dos metros], que no era suficiente para albergar el gran corazón abierto a todos los que se acercaban a él”, destacó este viernes el Ayuntamiento de Mojácar, para el que Gordon Goody ha sido un vecino ejemplar, “una persona que se aleja de la imagen que pudieran tener aquellos que no le conocían o que se podría tener a tenor de los difíciles años que marcaron gran parte de su vida”.

El Ayuntamiento ha querido rendir con estas palabras homenaje a un “caballero” que rechazó el futuro de fontanero que le ofrecía su padre y que abandonó pronto su oficio de peluquero para apostarlo todo a los 15 minutos que duró el atraco más famoso de la historia del crimen y que cambió la vida de todos los integrantes de la banda.

Goody fue detenido en Leicester pocos meses después del asalto al tren del dinero, gracias a las huellas que dejaron en un Monopoly con el que pasaron el tiempo tras el robo, en compañía de una modelo que había sido miss Gran Bretaña. Tras una docena de años en la cárcel, recaló en la costa almeriense, donde vivió en un céntrico apartamento rodeado de familiares, amigos y mascotas. "Junto a ellos ha muerto", resaltan los responsables municipales.

En los últimos años, también usaba un cortijo en Vera, una localidad situada a 20 kilómetros y donde podía pasear y disfrutar de sus animales. Otro de sus locales de referencia era el Pavana, un bar en lo alto del monte que ocupa el centro del pueblo y muy frecuentado por la numerosa comunidad extranjera durante todo el año.

Este ladrón de educación exquisita vivió como atracó, sin violencia, sin ruido. Durante el asalto, solo el maquinista resultó herido, única circunstancia de la que Goody se arrepintió siempre.

“Dejaste tu marca”, escribió un amigo suyo, Eric John Hughes, en un mensaje de condolencias en las redes sociales. “Y otra vez hemos perdido a un buen hombre y un amigo. Nunca te olvidaremos Gordon. Siempre estarás en nuestros corazones”, añadió otro amigo, Alois Strasky.

Gordon Goody era conocido por todo el pueblo, ha recordado este viernes un vecino de Mojácar propietario de un bar cercano al que montó el británico. "Pero nunca alardeó del robo, siempre se mantuvo discreto y con modales extraordinarios", ha añadido.