Guerra en la izquierda de México por el asesinato de una alcaldesa

La fiscalía investiga a un senador del PRD por posibles vínculos con el homicidio el pasado 2 de enero de la regidora Gisela Mota

La Fiscalía de Morelos mantiene dos líneas de investigación que vinculan a un senador del Partido de la Revolución Democrática, el PRD, la izquierda tradicional mexicana, con el asesinato el pasado 2 de enero de la alcaldesa de Temixco, Gisela Mota. La gubernatura de Morelos está igualmente en manos del PRD.

Fuentes cercanas a las pesquisas señalan que una de las líneas trata los posibles nexos del senador Fidel Demédicis con la muerte de la alcaldesa; otra, explican, ahonda en el posible desvío de fondos de la administración precedente. El presidente municipal anterior, Miguel Ángel Colín Nava, era cercano a Demédicis. La fiscalía vincula ambos hechos. De confirmarse esta hipótesis, se abriría un nuevo escenario. Hasta la fecha, la muerte de la regidora fue vinculada al cártel de Los Rojos y a un aviso a los alcaldes que no les permitían actuar a sus anchas.

El asesinato de Gisela Mota conmocionó a la sociedad mexicana. El día 2 de enero, un grupo de hombres irrumpieron en su domicilio particular y la acribillaron. Apenas llevaba unas horas como alcaldesa, había jurado el cargo el día anterior. El mismo 2 de enero, las autoridades abatieron a dos de los presuntos agresores. Horas más tarde detuvieron a tres. Enseguida fueron vinculados con Los Rojos, uno de tantas células criminales que trapichea, mata, secuestra y extorsiona en los estados de Morelos y Guerrero, cercanos a la capital del país.

El gobernador de la entidad, Graco Ramírez, del PRD, se ha mostrado cauto. “Es la propia familia y los propios compañeros de ella quienes han hablado de una realidad muy grave, de cómo se fraguó, en su opinión, el asesinato por un conflicto interno que tuvieron ellos con el senador Demédicis. Mi obligación fue llamarlos a la fiscalía para que se abriera una investigación”, dijo Ramírez.

El pasado 15 de enero, trabajadores cercanos a Mota en la presidencia municipal de Temixco pidieron a las autoridades que investigaran el papel de Demédicis en su asesinato. Carlos Caltenco, secretario del Ayuntamiento, indicó que la suplente de Mota, quien accedería al cargo si a ella le ocurría algo, era Irma Camacho, ex concuñada del senador. En un principio, la suplente era Guillermina Macedo, pero las presiones la hicieron desistir. El coordinador de la campaña de Mota, Anastasio Solis, dijo: “Gisela en sí no recibió una amenaza directa de muerte, sin embargo, sí tuvo presiones y ahora, haciendo una recapitulación, sí hubo elementos de presión, si bien no para amenazarla, pero sí presionándola muchísimo”. Ambos señalaron que uno de los que más presionaron fue el anterior alcalde, Miguel Ángel Colín.

Por su parte, el senador Demédicis ha defendido su inocencia, igual que sus colegas de partido en el Senado. En conferencia de prensa hace unos días, el veterano político se mostró dispuesto a declarar ante las autoridades y así demostrar su inocencia. El senador Miguel Barbosa, del PRD, acompañado de otros diez colegas, pidió al gobernador Graco Ramírez que “se serene”.

Mota siempre perteneció al PRD. En el 2005 la política de 33 años fue secretaria de asuntos juveniles en Temixco y en 2012 fungió como consejera del PRD en Morelos. En el periodo 2012-2015 fue diputada federal y de ahí se proyectó como candidata a la alcaldía de Temixco.

Morelos, región muy cercana a la capital, llena páginas y minutos en los noticieros casi desde que empezó el año. Además del asesinato de Mota, el estado ha sido noticia por los exabruptos que se han dedicado el gobernador y el alcalde de la capital de Morelos, Cuernavaca, Cuauhtémoc Blanco. Uno de los puntos de desencuentro ha sido la presencia del Mando Único Policial, un cuerpo de seguridad que cubriría todo el estado. Blanco no lo quiere y Graco le ha pedido que reflexione.

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