Macri quita los cuadros de Chávez y Kirchner de la Casa Rosada

El presidente ordena enviar a un museo los cuadros a los "patriotas latinoamericanos" que habían instalado los Kirchner en la sede del Gobierno

No aguantaron ni dos meses. Mauricio Macri ordenó retirar de la Casa Rosada los cuadros más simbólicos de la "Galería de los patriotas latinoamericanos" que habían colgado allí los Kirchner y eran uno de los hitos simbólicos del Gobierno anterior. De momento han quitado los que más chocaban con el propio Macri, el del venezolano Hugo Chávez y el del expresidente argentino Néstor Kirchner, que tenían un lugar de honor desde el que la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner solía lanzar sus discursos a los miles de militantes concentrados allí para escucharla.

Estos dos estaban en la planta superior y han sido los primeros en caer. Abajo están los cuadros de otros personajes muy alejados del liberal Macri como el argentino Ernesto Che Guevara, el chileno Salvador Allende, Juan Domingo Perón y varios líderes indígenas y revolucionarios. De momento estos últimos siguen allí pero es probable que desaparezcan pronto. Los dos cuadros retirados serán trasladados al museo del Bicentenario, que está pegado a la propia Casa Rosada. 

Esta decisión drástica de Macri forma parte del proceso acelerado de acabar con los símbolos del kirchnerismo. El presidente también ha ordenado cambiar los billetes, de los que desaparecerá la imagen de Evita Perón para poner allí varios animales típicos de Argentina.

Una de las primeras cosas que ha hecho Macri ha sido la de cambiar su propio despacho. Ha quitado los retratos históricos de los próceres argentinos y de sus antecesores en ese cargo -"esto no es un despacho, es un museo", señalaba el propio presidente a EL PAÍS en una entrevista reciente- para poner cuadros modernos y fotografías de Buenos Aires.

Macri ha llegado al extremo de dejar que Balcarce, el perro que vive en la sede de su partido, el PRO, se subiera al sillón presidencial y le hicieran una foto, todo con la intención de dar una imagen más relajada de su propio Gobierno y contrastar con Cristina Fernández de Kirchner. Este asunto del perro ha indignado a muchos pero el principal asesor de Macri, Jaime Durán Barba, explicó que la imagen era cualquier cosa menos casual y estaba dentro de una estrategia: "Si ponemos a Balcarce cuando Mauricio es presidente, estamos diciendo "no nos la creemos, no somos dioses. Balcarce viene acá y está perfecto, somos seres humanos comunes". Es el mensaje más profundo de la campaña de Mauricio", aseguró esta misma semana.

Aún quedan otros cambios posibles como la retirada de una imagen de Rodolfo Walsh, un periodista asesinado por la dictadura y militante de Montoneros, que aparece siempre en las conferencias de prensa de Macri y todos sus ministros.