MARTÍN SABBATELLA | Líder de Nuevo Encuentro y referente del kirchnerismo

“Cristina Fernández sigue siendo la líder indiscutible”

El gran referente del kirchnerismo está organizando la resistencia contra Macri y apuesta por el regreso de la expresidenta

Martín Sabbatella (Buenos Aires, 1970), durante años gran referente del kirchnerismo más puro y responsable de la guerra contra el Grupo Clarín, sigue liderando su partido, Nuevo Encuentro, y está organizando la resistencia contra Mauricio Macri con concentraciones cada fin de semana. En pleno debate en el peronismo por la sucesión, Sabbatella y los suyos apuestan por el regreso de Cristina Fernández de Kirchner.

Pregunta. ¿Se está dividiendo ya la oposición a Macri entre los que quieren colaborar y el kirchnerismo más duro?

Respuesta. Nosotros apostamos a un movimiento amplio, plural, unido y liderado por Cristina. Queremos fortalecer el Frente para la Victoria y el kirchnerismo. No hay ninguna duda del liderazgo de Cristina, una presidenta que se fue con medio millón de personas en la Plaza de Mayo.

P. ¿Por qué está en silencio?

R. No está en silencio, simplemente no habla con los medios. Está conduciendo el movimiento nacional. Sigue siendo la líder indiscutible. Es la dirigente más importante que tiene la Argentina.

P. ¿Por qué cree que perdieron? Usted era el número dos de la candidatura en Buenos Aires y la derrota allí fue la clave de todo.

R. La sociedad tuvo una expectativa de cambio, el macrismo logró construir una idea de que su propuesta era eso que demandaba la sociedad. Pero el gran propietario de la derrota en la provincia de Buenos Aires fue el que armó y utilizó la operación canallesca y asquerosa contra Aníbal Fernández [un escándalo que le vinculaba con el tráfico de efedrina]. Desde dentro y desde fuera.

P. ¿El peronismo acabará con el kirchnerismo?

R. El peronismo está en todos lados. El kirchnerismo es el peronismo del siglo XXI. No son distintos. Se intenta generar una división de nuestro frente. Mayoritariamente dentro del Frente para la Victoria está clara la conducción de Cristina. ¿Hay discusión sobre su liderazgo? Puede. Pero la potencia del liderazgo de Cristina hace que ninguno le haga sombra. El día que alguien llene una plaza con 500.000 personas como ella empezamos a hablar. Sí creo que Macri está desesperado por elegir su oposición, cómplice de su ajuste, domesticada, dócil. Hay un Gobierno legal, elegido por el voto popular, pero que actúa como un Gobierno de facto, al que no le importa la calidad de la democracia, la división de poderes.

P. Lo critican ustedes, que hacían más decretos que Macri. La intelectual Beatriz Sarlo dice que Macri es “cristinismo invertido”.

R. No es cierto. Nosotros tuvimos cinco años la ley de medios parada para cumplir las resoluciones judiciales. Ahora lo único que importa es el proceso de transferencia de recursos de las clases populares a los sectores concentrados. Se acabó el lobby en Argentina, no lo necesitan más, están ellos mismos en los ministerios.

P. ¿Cómo es posible entonces que Macri tenga un apoyo del 71%, según las encuestas?

R. No me constan esos números. Veremos, porque los efectos de las políticas que llevan adelante se verán lamentablemente en poco tiempo. Lo que es cierto es que todo está subiendo, que el turismo local ha caído. Están haciendo despidos por todos lados, diciendo que son ñoquis [los que solo van al trabajo a cobrar].

P. ¿Llenaron ustedes la Administración de militantes?

R. Nosotros recuperamos el rol del Estado como garante de derechos, y eso implica tener recursos humanos. Son todos trabajadores que cumplen una función.

P. ¿Por qué entraron tantos en los últimos meses? Dicen que tomaron el Estado como un botín.

R. Es mentira, quieren estigmatizar al militante, degradar la política, asociar militancia y compromiso con ñoquis y vagos. Vayamos a cada uno de los lugares. Están haciendo persecución política porque son el Gobierno de las corporaciones.

P. Si todo es tan evidente, ¿por qué la gente votó para echar al kirchnerismo?

R. Bueno, ganaron 51% a 49%. Macri creía que el 10 de diciembre terminaba el kirchnerismo. Sucede lo contrario. Todo esto tiene mucho de pasional, desde las categorías eurocéntricas no puede explicarse. Nosotros somos orgullosamente latinoamericanos.

P. Se van y todo vuelve a lo de antes, dice usted. ¿No tienen la sensación de haber desaprovechado entonces esos 12 años?

R. Nosotros respetamos la voluntad popular, pero Néstor marcó un antes y después.

P. El macrismo dice que ustedes dejaron el Estado desmantelado, con un 7% de déficit.

R. Son unos caraduras, unos mentirosos. Han armado un relato de la mano de Durán Barba [principal asesor de Macri] que no tiene nada que ver con la realidad. Hacen reuniones de Gabinete bajo los árboles y llegan en bicicleta y por eso dicen que son una derecha moderna. Es marketing. Son una derecha voraz. Es cierto que por primera vez ese pensamiento no utiliza el partido militar para gobernar ni coloniza los partidos populares, es una gran novedad, pero tienen la misma voracidad de siempre.

P. Los sindicatos tampoco están siendo especialmente duros con Macri.

R. Espero, como dijo Cristina, que los sindicatos estén a la altura de lo que la sociedad demanda. La derecha está asustando, diciendo que tienen que elegir entre aumento salarial o empleo. Una barbaridad ortodoxa. No dudo de que muchos dirigentes sindicales van a hacer lo que tienen que hacer.