Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete

Un juez español devuelve el pasaporte a Humberto Moreira

La Audiencia Nacional levantó este martes las medidas cautelares que le había impuesto al político mexicano por blanqueo de dinero

El exgobernador de Coahuila, Humberto Moreira, que comenzó el año en una celda de una cárcel española, ha abierto los últimos candados judiciales y ya podría salir del país. El juez de la Audiencia Nacional, Santiago Pedraz, levantó este martes las medidas cautelares que le había impuesto al político mexicano tras dejarle en libertad provisional, para posteriormente entregarle su pasaporte. La Fiscalía Anticorrupción investiga al expresidente nacional del Partido Revolucionario Institucional (PRI) por blanqueo de dinero, malversación de fondos, cohecho y vínculos con el narco mexicano. 

La tarde de este martes el también profesor acudió a la Audiencia Nacional a recoger su pasaporte. Según el diario El Universal, Moreira llegó solo e ingresó al edificio ubicado en la céntrica calle Génova, en Madrid. Tras salir dijo que aún no tiene decidido si abandonará España o no. “Estoy libre, tengo mi pasaporte, que lo puede demostrar”, les dijo a los periodistas que lo esperaban fuera del recinto, antes de que se subiera a un taxi.

Humberto Moreira fue detenido el 15 de enero por la policía española cuando llegaba al aeropuerto de Madrid-Barajas. El juez de guardia encargado del caso envió al político mexicano a prisión ante el fundado riesgo de fuga. La Fiscalía Anticorrupción anunció que el operativo se integraba en una investigación por diversos delitos, entre ellos el de blanqueo de dinero. Moreria  habría recibido transferencias por más de 200.000 euros (215.000 dólares) que fueron depositadas en bancos españoles. Además, habría empleado dos sociedades para blanquear ese dinero  procedente presuntamente de las actividades del narcotráfico o de corrupción política en México durante su mandato como gobernador.

La investigación contra el exmandatario comenzó en 2013. En ese entonces, mientras residía en Sant Cugat del Vallés (Barcelona), las autoridades de Estados Unidos que lo investigaban, le pidieron a la justicia española que realizara diversas diligencias, como intervenciones telefónicas y documentación sobre empresas y cuentas bancarias.

La Audiencia Nacional, el organismo judicial español en el que se investigan y juzgan los principales casos de terrorismo, blanqueo y narcotráfico, ordenó intervenir los teléfonos del político priista. Sin embargo no se encontraron elementos para inculparlo. Según el juez que llevó el caso, en las conversaciones no se encontró actividad relacionada con el blanqueo de capitales, por lo que el pasado 23 de enero la Audiencia Nacional dejó en libertad provisional al ex presidente del PRI. Con el levantamiento definitivo de las medidas cautelares, Moreira desata el último nudo.  La Fiscalía Anticorrupción, en todo caso, no ha archivado la causa y mantiene viva la investigación contra el exgobernador mexicano.

Moreira (Saltillo, 1966) llegó a vivir a Barcelona en 2013 para estudiar un máster en la Universidad Autónoma de Barcelona. El mexicano ha dicho que se refugió en España después de que Los Zetas, uno de los carteles del narcotráfico más sanguinarios, mataran a su hijo. A finales de 2011, después de haber llegado a las altas esferas políticas, su carrera comenzó a desmoronarse. En diciembre de ese año renunció a la presidencia nacional del PRI tras verse envuelto en un escándalo por el endeudamiento en que había dejado al Estado de Coahuila.

La vida de lujos que llevaba Moreira en Barcelona pronto quedó expuesta en diversos diarios mexicanos. El expresidente nacional del PRI (partido en el Gobierno) vivía en un chalet con seis habitaciones, seis baños y piscina, y se desplazaba en un coche de lujo. Pronto se defendió y dijo que sus estudios los costeaba con una beca que le otorgó el sindicato de maestros (SNTE) al ser profesor, además de político, y que otra parte de sus gastos los cubría con sus ahorros.

El pasado 22 de enero, tras salir de la prisión de Soto del Real, Moreira dijo que quería comerse unas papas bravas y estar con su familia. También insistió en que no tiene ningún vínculo con Los Zetas. El mexicano adelantó que permanecería en Barcelona, donde estudia el máster en comunicación de campañas políticas. Ese día afuera de la cárcel lo esperaban su esposa Vanessa Guerrero y su abogado. Ahora, tras recibir su pasaporte, también ha dicho, que dependerá de su director de tesis doctoral si permanece en el país europeo o se marcha.