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Expertos de la ONU creen que Assange sufre una detención ilegal

El fundador de Wikileaks había dicho que se entregaría a Reino Unido si el fallo era contrario a él

Assange, en la embajada ecuatoriana en Londres en 2012. OLIVIA HARRIS REUTERS / REUTERS-LIVE

Detención arbitraria. Así califica un panel de expertos de la ONU la situación del editor de Wikileaks, el australiano Julian Assange, que lleva tres años y medio recluido en la Embajada de Ecuador en Londres, adonde huyó para evitar su extradición a Suecia. Assange buscó refugio en la legación en 2012, cuando el país escandinavo lo reclamó para interrogarle por tres acusaciones de acoso sexual y una de violación. Solo esta última pervive, las otras tres han prescrito.

El Grupo de Trabajo de Naciones Unidas sobre Detenciones Arbitrarias anunciará hoy su decisión, que ayer fue adelantada desde Suecia. “El grupo de trabajo ha estimado que Assange ha estado arbitrariamente detenido”, declaraba una portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores del país escandinavo. “Su visión difiere de la de las autoridades suecas. Enviaremos una respuesta al Grupo de Trabajo mañana”. De este modo, quedaba confirmada una noticia que venía circulando en la mañana de ayer y que había sido adelantada por la cadena BBC.

La noticia llegaba precedida de un anuncio realizado por el editor australiano en la madrugada del jueves, en el que se mostraba dispuesto a entregarse a la policía británica si el fallo de la ONU no le resultaba favorable. Assange compartió esta información a las 04.20 de la madrugada a través de un mensaje en Twitter.

“Esa es la decisión que esperábamos, aunque no podemos comentar nada hasta que se conozca mañana [por el viernes]”, declaró a EL PAÍS, Jennifer Robinson, del equipo legal de WikiLeaks. “Esperamos que Suecia la aplique si se confirma. Es una cuestión de derechos humanos que no se puede rechazar”.

El Grupo de Trabajo creado por la Comisión de Derechos Humanos de la ONU, que se ha pronunciado en detenciones como las del presidente de Maldivas Mohamed Nasheed o el periodista de The Washington Post Jason Rezaian, considera arbitrario el arresto de Assange, a pesar de que este no está técnicamente detenido. Fue el australiano quien se refugió, voluntariamente, en la Embajada de Ecuador en Londres para evitar ser extraditado a Suecia, una vez agotados los recursos que interpuso en suelo británico.

El Foreign Office británico aseguró ayer en un comunicado que no considera que Assange esté arbitrariamente detenido. Sobre el líder de la plataforma Wikileaks no pesa aún ningún cargo. Desde Suecia se le reclama para interrogarle acerca de acusaciones vertidas por dos mujeres que aseguran haber sido acosadas sexualmente por él en el verano de 2010.

El editor australiano, que siempre ha negado estas acusaciones, teme ser extraditado a Suecia por si de este país es enviado a Estados Unidos, donde, asegura, un tribunal secreto de Virginia quiere procesarle por las filtraciones de los papeles del Departamento de Estado o Cablegate, que pusieron al descubierto las maniobras de la diplomacia norteamericana a través de sus Embajadas.

Los abogados de Assange pidieron ayer a la fiscalía sueca que anule la petición de extradición que pende sobre él. La decisión del panel de la ONU no es vinculante jurídicamente, pero es una medida de presión sobre los Estados, que suelen recurrir a esta instancia para casos relativos a los Derechos Humanos.

El equipo legal del editor de Wikileaks recurrió a esta instancia de la ONU planteando el caso del australiano como el de un refugiado político cuyos derechos no estaban siendo respetados. Aunque no está detenido, en la práctica no puede abandonar la Embajada ecuatoriana sin arriesgarse a que la policía británica le detenga.