Duras condenas para dos jóvenes judíos que quemaron vivo a un adolescente palestino

El trinbunal les impone cadena perpetua y 21 años de cárcel; pendiente de fallo un adulto

Un tribunal de Jerusalén sentenció este jueves a cadena perpetua y a 21 años de cárcel, respectivamente, a dos jóvenes judíos por el secuestro y asesinato del palestino Mohamed Abu Jdeir, de 16 años, a quien quemaron vivo en los días previos al inicio de la guerra en Gaza en el verano de 2014. Ambos condenados eran menores de edad en el momento en el que cometieron el crimen. El fallo constata que fueron instigados por el colono Yosef Haim Ben David, de 31 años, quien quería vengarse del asesinato de tres adolescentes judíos, estudiantes en una escuela rabínica, que habían sido secuestrados y hallados muertos cerca de Hebrón, en el sur de Cisjordania, ocupada por Israel desde 1967. Los jueces aún tienen que dictar la condena de Ben David, cuyos abogados han alegado que sufre incapacidad mental, después de recibir los informes forenses.

En la sentencia, los magistrados declaran probado que los dos menores judíos —cuya identidad no se ha hecho pública, aunque el tribunal hace constar que pertenecen a familias ultraortodoxas— participaron activamente en el secuestro y el posterior apaleamiento del adolescente palestino, aunque uno de ellos, el que ha sido condenado a 21 años de cárcel, permaneció en un coche mientras el adulto y el otro menor quemaban vivo a Abu Jdeir en un bosque de Jerusalén oriental. El muchacho palestino fue secuestrado el 2 de julio de 2014 cuando se dirigía a la mezquita del campo de refugiados de Shuafat, en Jerusalén Este, ocupado y posteriormente anexionado por Israel.

Shua Abu Jdair, madre de la víctima, rompió a llorar en la sala del Tribunal de Distrito de Jerusalén cuando se hizo público el fallo y anunció a gritos que llegaría hasta la Corte Penal Internacional para que se imponga la cadena perpetua a ambos condenados. Su marido, Hussein, exigió a Israel que aplique la misma condena que a un reo palestino en este tipo de casos y que se derriben las casas de las familias de los dos menores condenados.

“Dos menores a punto de cumplir 17 años secuestraron a un adolescente más joven que ellos, le ataron y amordazaron, le intentaron estrangular y finalmente le apalearon y quemaron hasta causarle la muerte”, reza la sentencia. Aunque el colono Ben David fue el instigador de los hechos, los jueces reconocen que ambos menores le secundaron y participaron activamente en el crimen.