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México se propone facilitar el voto a más de cuatro millones de emigrantes en Estados Unidos

Los mexicanos en el exterior pueden pedir la nueva credencial para votar desde el 8 de febrero

Todos los mexicanos e hijos de mexicanos en el exterior tienen derecho a votar en las próximas elecciones presidenciales en 2018. Hasta ahora, esa afirmación era un brindis al sol, por cuanto el proceso para ejercer este derecho era tan complejo que en la práctica excluye a los millones de mexicanos que viven fuera del país de los procesos electorales. A partir del lunes 8 de febrero, el documento para votar se podrá tramitar en la red de consulados, con lo que el Instituto Nacional Electoral espera extender el ejercicio del voto lo más posible en una comunidad que podría, esta vez sí, decidir elecciones.

Las cifras son difíciles de concretar. Durante la presentación de la nueva credencial de votante en el Consulado General de México en Los Ángeles, California, el presidente del Instituto Nacional Electoral (INE), Lorenzo Córdova, avanzó la cifra de entre cuatro y ocho millones de mexicanos en Estados Unidos con derecho a voto. Esta es una estimación conservadora y apenas basada en estudios académicos, admitió Córdova. “No hay país con una emigración como la que tiene México”, afirmaba a EL PAÍS.

Se estima que hay 12 millones de emigrantes mexicanos en el mundo y 11,8 están en Estados Unidos, afirmó Córdova. Los mayores de edad tienen derecho al voto independientemente de su situación migratoria respecto a Estados Unidos. Pero además, están los hijos de mexicanos, a los que el Estado considera ciudadanos aunque no hayan pisado México y tienen el mismo derecho a pedir su credencial de voto si se inscriben como tales. Según Córdova, la cifra total de personas en el extranjero que México reconoce como mexicanos podría situarse en 30 millones de personas.

La principal novedad de cara a las próximas elecciones es que la credencial para votar se podrá pedir en los consulados. Después, llega por correo. En el procedimiento anterior, los mexicanos tenían que pedir la tarjeta de votación en México y recogerla allí, lo que hacía en la práctica casi imposible ejercer el voto. Implicaba comunicar con nueve meses de antelación la voluntad de votar, varios trámites por correo y después un viaje a México que la gran mayoría no puede hacer, no solo por razones económicas, sino porque dependiendo de su situación no puede volver a entrar en Estados Unidos. Los propios responsables del INE reconocían el miércoles el fracaso de este proceso. En 2006, votaron 32.000 mexicanos en el exterior. En 2012 fueron 43.000.

El miércoles en Los Ángeles, Córdova calificó este avance de “evento histórico” tras “una lucha de varias décadas”. Córdova afirmó que tienen el desafío, primero, de generar “la mayor demanda posible”, y después, de darle respuesta. En este sentido, el consejero del INE Enrique Andrade afirmó que para este año están en condiciones de otorgar medio millón de credenciales. “No podemos calibrar aún el tamaño de la demanda”, dijo Córdova.

El consejero Andrade explicó que aún no está definido cómo será el proceso de votación que dé respuesta a una demanda que, si se cumplen las expectativas, se va a multiplicar exponencialmente. Hasta ahora el voto era por correo certificado. Las opciones que se barajan son el voto en urna en los consulados o alguna fórmula de voto electrónico.

Un aspecto que destacaron especialmente los responsables del INE es que la nueva credencial de voto servirá para hacer un censo real y fiable, por primera vez en la historia, de mexicanos en el exterior. La nueva tarjeta se parece mucho a un carné de conducir y en ella figura una dirección fija, edad, lugar de nacimiento y otros datos. El INE confía en que la generalización de esta tarjeta genere la base de datos más fiable que ha tenido nunca México sobre sus emigrantes. Además, es una base de datos “permanente y en construcción”, en palabras de Córdova, donde uno queda inscrito al pedir su credencial, de una sola vez. No hay que pedirlo para cada elección, como antes.

“Esto es un parteaguas”, dijo en la presentación el cónsul general de México en Los Ángeles, Carlos Sada. “Conozco las batallas que se han dado para consagrar los derechos políticos de los mexicanos en el exterior”. Sobre el proceso de acreditar a millones de mexicanos, Sada dijo que “se debe garantizar que sea limpio y transparente”. “Está mucho en juego y debe tener la confianza de los actores políticos”, añadió.

Las primeras elecciones donde se podrá utilizar la nueva credencial son las de gobernador en Zacatecas, Aguascalientes y Oaxaca, este año. Si se generaliza, reconocieron los responsables del INE, por primera vez el voto en el exterior estará en condiciones de influir en los resultados.

La red de medio centenar de consulados de México en Estados Unidos es el mayor despliegue diplomático de un país en otro en el mundo. La activación del servicio para pedir la credencial de voto será gradual. Comenzará el 8 de febrero en Los Ángeles (el que sirve a una comunidad más grande, calculada entre 3,5 y 4 millones en el todo el condado), Atlanta, Austin, Chicago, Dallas, Denver, Houston, Little Rock, Nueva York, Phoenix, Raleigh, Sacramento, San Antonio, San Francisco, Santa Ana y San José. El 8 de abril ya se podrá hacer en todo Estados Unidos. El 8 de junio se abrirá la ventanilla en los consulados de Canadá, España, Francia, Alemania, Reino Unido, Japón y Colombia. En el resto del mundo la credencial de votante se puede pedir a partir del 8 de agosto, según los planes del INE.