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Corea del Norte desafía a la comunidad mundial con otro misil

El Consejo de Seguridad de la ONU condena el lanzamiento y promete una respuesta significativa

El misil, en el momento del lanzamiento. AFP / REUTERS-LIVE!

Tras días de advertencias, Corea del Norte ha lanzado este domingo un cohete de largo alcance, que asegura que pondrá un satélite en el espacio pero que otros países consideran una prueba encubierta de un misil balístico. En un anuncio televisado, la locutora de la televisión norcoreana Ri Chun Hui declaró que el lanzamiento ha sido un éxito y el satélite de observación Kwangmyongsong (“Estrella brillante”) ha quedado en órbita.

Se trata de la segunda ocasión en que Corea del Norte consigue lanzar un cohete de larga distancia, tras la prueba del cohete Unha-3 en abril de 2012. El éxito del lanzamiento le acerca un poco más a su meta de contar con misiles de larga distancia que le permitan alcanzar territorio de Estados Unidos, al que considera su gran enemigo.

El lanzamiento ocurre apenas un mes después de que el régimen norcoreano llevase a cabo su cuarto ensayo nuclear el 6 de enero, en el que aseguró que había detonado por primera vez una bomba de hidrógeno. Esa declaración ha sido puesta en entredicho por numerosos expertos, que consideran que la fuerza de la explosión no se corresponde con la de una bomba termonuclear.

Condena occidental

El secretario general de la OTAN, Jens, Stoltenberg, ha condenado el lanzamiento de un cohete de largo alcance por Corea del Norte y ha pedido a ese país que se abstenga de nuevas acciones que supongan una provocación. Stoltenberg ha expresado en un comunicado su "firme condena" al lanzamiento del cohete que, recordó, se produce tras el ensayo nuclear que el país llevó a cabo el pasado 6 de enero. "La OTAN continúa pidiendo a las autoridades norcoreanas que cumplan con sus obligaciones bajo el Derecho internacional, que no amenacen o conduzcan lanzamientos haciendo uso de tecnología de misiles balísticos y que se abstengan de otras acciones que supongan una provocación", añadió Stoltenberg.

La asesora de seguridad nacional de la Casa Blanca, Susan Rice, condenó el lanzamiento del cohete norcoreano y anunció que Estados Unidos tomará "todas las medidas necesarias" para defender su seguridad y la de sus aliados ante esta nueva acción "desestabilizadora y provocadora" del régimen de Pyongyang.

Según Rice, el lanzamiento del misil es "una violación flagrante de múltiples resoluciones del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas", que este domingo se reunió con carácter de urgencia para tratar el asunto.

El secretario de Estado estadounidense, John Kerry, llamó a actuar de modo "firme" y "unido" en el Consejo de Seguridad de la ONU, "con medidas que dejen clara la determinación de la comunidad internacional de hacer frente a la búsqueda por parte de Corea del Norte de capacidades de misiles balísticos".

Se ha sumado también a la condena la alta representante de la UE, Federica Mogherini, que ha acusado a Corea del Norte de amenazar con sus acciones la paz internacional.

Desde Alemania, el ministro de Asuntos Exteriores, Frank-Walter Steinmeier, también se ha sumado a las críticas: "Condeno contundentemente el lanzamiento de hoy de un misil balístico por parte de Corea del Norte. El país ha ignorado de nuevo las advertencias de la comunidad internacional".

Por su parte, los ministros de Exteriores de Rusia, Sergei Lavrov, y de Reino Unido, Philip Hammond, han mantenido conversaciones con su homólogo japonés, Fumio Kishida, para comentar el lanzamiento de un misil intercontinental por parte de Corea del Norte.

Kerry y el jefe de la diplomacia china, Wang Yi, se habían reunido la última semana de enero en Pekín para tratar de llegar a un acuerdo sobre la imposición de sanciones internacionales en señal de condena a esa prueba nuclear. El encuentro, de más de cuatro horas, concluyó sin que ambas partes consiguieran aproximar posturas.

El lanzamiento de este domingo tuvo lugar a las 9.00 hora local (1.30 hora española), aparentemente desde las instalaciones que la Agencia de Desarrollo Aeroespacial Norcoreano (NADA, según sus siglas en inglés) tiene en Sohae, en el oeste del país. Las imágenes que ha transmitido la televisión norcoreana muestran el despegue de un cohete blanco de tres fases mientras el líder supremo del país, Kim Jong-un, supervisa la operación desde el centro de mando y ovacionado por sus asesores. Otras fotografías le muestran mirando el sobrevuelo del cohete y apuntando al cielo.

En un comunicado que ha distribuido la agencia norcoreana, KCNA, la NADA confirma el “completo éxito del lanzamiento del Kwangmyongsong-4, fruto orgulloso de la política del Partido de los Trabajadores de Corea del Norte de conceder gran importancia a la ciencia y la tecnología”. El satélite, según Pyongyang, completa una órbita polar de la Tierra cada 94 minutos.

En su recorrido, en dirección sur, el cohete sobrevoló espacio aéreo japonés cerca de la isla de Okinawa. Según el Gobierno japonés. la primera fase del cohete cayó en el mar Amarillo, a unos 150 kilómetros de la península coreana. Un segundo objeto fue a parar al mar del Este de China, a unos 250 kilómetros de territorio coreano, y la segunda fase del cohete se hundió a unos 2.000 kilómetros de Japón en las aguas del Pacífico.

Pyongyang había anunciado el lanzamiento del cohete en fechas entre el 8 y el 25 de febrero, pero este sábado adelantó las previsiones a un plazo entre el 7 y el 14, aparentemente para aprovechar el buen tiempo y cielos despejados.

“Este tipo de lanzamientos requieren buenas condiciones atmosféricas y es mejor aprovecharlas en cuanto se dan, en vez de posiblemente perder la oportunidad”, ha declarado en la página web NK News el director de Inteligencia de este portal especializado en información de Corea del Norte, John Grisafi.

Corea del Sur ha confirmado que el cohete ha puesto un objeto en órbita, y el Mando Estratégico de EE. UU. asegura haber detectado la entrada de un misil en el espacio. Washington, sin embargo, no considera que el lanzamiento o el cohete representen un peligro para sí o para sus aliados.

Reunión en la ONU

Tras el lanzamiento del cohete norcoreano, el Consejo de Seguridad de la ONU se reunió este domingo de urgencia para analizar lo ocurrido. El incidente sirvió para acelerar la respuesta que ya prometió tras el ensayo nuclear de hace un mes del régimen de Pyongyang, informa Joan Faus desde Washington.

Los 15 miembros del Consejo de Seguridad “condenaron fuertemente” el lanzamiento y prometieron tomar “medidas significativas” en respuesta a las “serias y peligrosas” violaciones de las resoluciones de la ONU contra el programa nuclear de Corea del Norte y que prohíben un ensayo encubierto de misiles balísticos, según dijo a la prensa en la sede de la ONU, en Nueva York, el embajador venezolano Rafael Darío Ramírez Carreño, que este mes preside el Consejo.

Desde 2006, la ONU ha adoptado cuatro resoluciones con sanciones contra Pyongyang que imponen prohibiciones a la compraventa de armas y al acceso a mercados financieros, y congelan activos e impiden viajar a determinados funcionarios. Las resoluciones no han evitado que el país asiático siga haciendo pruebas nucleares y balísticas.

Ramírez Carreño no dio detalles sobre las nuevas medidas más allá de decir que se aprobaría con “prontitud” una resolución. La embajadora estadounidense en la ONU, Samantha Power, prometió impulsar “lo antes posible” un “paquete duro y completo” de penalizaciones y confió en que otros miembros del Consejo propongan lo mismo.

La clave recae en China, estrecho aliado de Corea del Norte y que, igual que EE UU, tiene poder de veto en el Consejo. Desde la prueba nuclear del 6 de enero, Washington y Pekín negocian una resolución con sanciones contra Pyongyang.

Reacción asiática

El primer ministro japonés, Shinzo Abe, ha declarado el lanzamiento de este domingo “completamente inaceptable”. “Tomaremos medidas decididas, en cooperación con la comunidad internacional. También tenemos intención de tomar todas las medidas posibles para garantizar la seguridad y la tranquilidad del pueblo japonés”, ha subrayado en una rueda de prensa.

En Seúl, la presidenta Park Geun-hye ha considerado la prueba una provocación imperdonable, y su ministro de Exteriores, Yun Byung-se, ha asegurado que se redoblarán los esfuerzos para imponer sanciones contra su vecino del norte, informa Reuters. El secretario de Estado de EE.UU, John Kerry, ha reiterado el compromiso de su país con la defensa de Corea del Sur y Japón, y ha calificado el lanzamiento de un desafío inaceptable a la paz y la seguridad.

China, el gran aliado del régimen de Kim, ha reaccionado de manera mucho más moderada, y se ha limitado a expresar, en un comunicado de su Ministerio de Exteriores, que “lamenta” el lanzamiento.

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, lo ha calificado de "profundamente lamentable". Mandos de la defensa de Corea del Sur y EE. UU. han anunciado que comenzarán conversaciones formales para desplegar un sistema antimisiles en la península coreana, que Pekín rechaza tajantemente. El sistema THAAD puede detectar múltiples misiles a una distancia de 2.000 kilómetros y pondría a su alcance objetivos muy en el interior del territorio chino.

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