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La ONU acusa al Gobierno sirio de crímenes contra la humanidad en prisiones

Una comisión denuncia "actos de exterminio, asesinato, violación, tortura y desaparición forzada"

El Gobierno sirio ha llevado a cabo una política de exterminio contra miles de detenidos en sus prisiones, ha asegurado la comisión de la ONU que documenta violaciones de derechos humanos en la guerra civil siria. Los investigadores acusan al presidente sirio, Bachar el Asad, de crímenes contra la humanidad. Según su informe, basado en entrevistas a 621 supervivientes y testigos realizadas entre marzo de 2011 y noviembre de 2015, también el Frente al Nusra y el autodenominado Estado Islámico han cometido posibles crímenes de guerra.

La comisión de la ONU ha acusado al Gobierno de El Asad de crímenes contra la humanidad en las prisiones, mediante actos de "exterminio, asesinato, violación, tortura, desaparición forzada y otros actos inhumanos". El grupo de juristas ha dicho que fuera del campo de batalla se registra una "violencia masiva y sistematizada" en los lugares de detención, sean o no oficiales.

El presidente de la comisión, el jurista brasileño Paulo Sergio Pinheiro, ha explicado en una rueda de prensa que la acusación de "exterminio" hace referencia a actos que "son parte de una política o práctica institucionalizada" por el Gobierno, que "crea condiciones en las que es probable que ocurran muertes a gran escala".

Por otra parte, la comisión ha denunciado malos tratos y ejecuciones de soldados capturados en los lugares de detención controlados por grupos rebeldes. También ha acusado específicamente al Frente al Nusra y al ISIS de "crímenes de guerra".

Pinheiro ha afirmado que nadie conoce el número de personas que han muerto durante su detención y que "sería irresponsable lanzar cifras" o intentar determinar qué porcentaje corresponde a combatientes y qué porcentaje, a civiles.

La comisión ha solicitado al Consejo de Seguridad que imponga sanciones contra los civiles o militares responsables o cómplices de estas muertes, de tortura o de desapariciones bajo custodia de las autoridades.

Según las 621 entrevistas realizadas a personas que lograron sobrevivir a algún periodo de detención, antiguos empleados de prisiones o familiares de detenidos que murieron encarcelados, las fuerzas gubernamentales retienen a "decenas de miles de personas" al mismo tiempo en sus cárceles, señala el informe presentado este lunes.

Además, miles de personas desaparecieron tras su arresto o durante su traslado a través de zonas controladas por el Gobierno sirio.

"Los relatos de cientos de detenidos que han sobrevivido, sobre todo en instalaciones controladas por las agencias de inteligencia sirias, exponen una situación aterradora de la magnitud de las violaciones", apunta la comisión.

Casi todos los testimonios recogidos entre supervivientes de prisiones gubernamentales coinciden en que "fueron víctimas o testigos de torturas, o tratos crueles y degradantes". Y, aunque la mayoría fue testigo de terribles abusos cometidos contra hombres, también se han documentado casos de mujeres y niños —de hasta siete años— muertos bajo custodia de las autoridades sirias.

Según las pruebas recopiladas por la comisión, que incluyen material documental, "un gran número de muertes fueron causadas por las miserables condiciones de la detención", que eran parecidas en todos los lugares de los que se recabaron testimonios.

En esos lugares, las celdas estaban abarrotadas de prisioneros, que frecuentemente debían permanecer de pie y dormir por turnos, estaban infestadas de ratas e insectos, se carecía de agua potable, de servicios higiénicos, las raciones de alimentos eran mínimas y cualquier urgencia médica era ignorada por los guardias. "Los detenidos frecuentemente eran ignorados o torturados si pedían ayuda médica", ha señalado la comisión investigadora.

Además, la tortura es generalizada y en los contados casos en los que las familias logran recuperar los cuerpos lo hacen por vías no oficiales y tras firmar una declaración señalando "que el fallecido fue asesinado por terroristas".

La comisión también apunta que, "en contraste con las causas de muerte de prisioneros documentadas por la comisión, la mayoría de certificados indican que la causa del fallecimiento fue un ataque cardíaco".

Pinheiro ha confirmado que "el nivel, la intensidad de las atrocidades y el número de víctimas aumenta conforme se prolonga la guerra civil en Siria" y ha lamentado que el Consejo de Seguridad de la ONU —que ha considerado como la única instancia capaz de cambiar el rumbo de las cosas en Siria— no muestre interés en esto.

"A la comisión le preocupa la rendición de cuentas. Entramos en el sexto año de crímenes contra la humanidad y cada día se cometen nuevas atrocidades, pero el establecimiento de responsabilidades parece que no es una cuestión que preocupe", ha comentado la exfiscal internacional Carla del Ponte, miembro de la comisión.

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