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El candidato del plagio en Perú

César Acuña, aspirante a la presidencia, formó un consorcio universitario y ahora está acusado de copiar sus tesis y un libro

El candidato presidencial César Acuña Peralta, nacido hace 63 años en la sierra norte de Perú (Chota, Cajamarca), usa en su propaganda su condición de provinciano: en su despacho en Lima destaca una foto en gran formato del clan familiar en su lugar de origen con sus padres agricultores. El empresario formó un consorcio universitario en la década de los noventa, gracias a una nueva ley que permitía fundar universidades privadas exentas del pago de impuestos.

Sin embargo, el poder económico y político que ha logrado en 25 años de trabajo está en entredicho debido al escándalo causado por las acusaciones de plagio en sus tesis de maestría y doctorado, además de haber copiado y asumido la autoría de un libro entero. También se le cuestiona la obtención de su grado de bachiller en ingeniería, supuestamente “irregular”. La más reciente de las quejas se produjo este lunes. La publicación digital Altavoz, de Lima, aseguró que Acuña plagió también su tesis de maestría en dirección universitaria de la Universidad de los Andes, en Bogotá.

“Es el hombre más poderoso del norte [en las regiones de La Libertad, Lambayeque y Piura], donde tiene universidades y ha extendido su grupo político”, explica el periodista Alan Benítez desde Trujillo, donde Acuña fue alcalde provincial de 2006 a 2014 y gobernador regional de La Libertad de 2014 a 2015, cargo que abandonó para postularse a la presidencia con su partido Alianza para el Progreso (APP).

Acuña declaró en su presentación para ser candidato, el pasado enero, que en 2015 tuvo ingresos por más de 16 millones de dólares y que su patrimonio supera los 4,3 millones de dólares. De los 19 aspirantes a la presidencia de Perú (las elecciones son el 10 de abril), él fue quien contrató al marquetero político más caro, el asesor argentino-brasileño Luis Favre, quien llevó al poder al presidente del país, Ollanta Humala, en 2011. Su hijo, su esposa, Rosa Núñez —en trámites de divorcio—, y su hermano son congresistas, así como él lo fue de 2000 a 2006. El año 2000, en el Parlamento, se ausentó de la votación para declarar la incapacidad moral de Alberto Fujimori, quien era entonces presidente, puesto al que renunció después por acusaciones de corrupción.

Regalos y becas

Por su gestión como alcalde y gobernador regional, César Acuña ha sido acusado, ante el Ministerio Público y el Poder Judicial, de favorecer con contratos y puestos de trabajo a personas de su entorno, además de usar los recursos del Estado para generar adhesión política mediante regalos o uso indiscriminado de los fondos públicos. También, según las acusaciones, ha usado su consorcio universitario para tejer una red útil ante las irregularidades e investigaciones en las que está involucrado, ya que regala becas de estudio a los periodistas y asigna empleos a hijos de fiscales, o contrata a jueces como profesores. “Tiene operadores que se mueven mucho para apoyarlo en estos temas que están saliendo [las denuncias de plagio y otros delitos], hay muchos [colaboradores] detrás para mantener su liderazgo político y su poder económico”, añade Benítez.

A raíz de las acusaciones de plagio, la prensa de Lima lo busca con insistencia, ya que ocupa el segundo lugar en intención de voto según las encuestas, tras Keiko Fujimori. Sin embargo, el candidato elude las preguntas o coloca a miembros de su equipo para que se hagan pasar por periodistas en las ruedas de prensa. “Hemos vivido eso por años en Trujillo, ahora lo están conociendo en Lima”, relata Carlos Chávez, uno de los periodistas que perdió su trabajo en el diario La Primera cuando cambió de línea editorial para respaldar a Acuña en 2009.

Según extrabajadores de la Universidad César Vallejo —de la que Acuña es dueño—, varios medios de comunicación dependen de la publicidad del consorcio del candidato. “Si no informan como él quiere, les quitan la publicidad. Insulta a la prensa que no lo respalda”, agrega Chávez.

“Sus universidades son criticadas por su baja calidad. Acuña se ha beneficiado de ese modelo fallido y de la pobrísima supervisión estatal”, manifiesta el politólogo Eduardo Dargent. Según el académico, Acuña ha “invertido esas ganancias en la política con relativo éxito a nivel regional gracias a la construcción de apoyos y fidelidades. Pocas veces vemos, en un estado tan puro, un político sin ideología, pragmático, que busca identificarse con ciudadanos que también viven entre la formalidad y la informalidad”.