El presidente de Portugal tendrá que firmar el derecho de los gais a adoptar

El Parlamento rechaza el veto de Cavaco Silva al aborto y a la adopción por homosexuales

El presidente de Portugal, Aníbal Cavaco Silva, tendrá que firmar las leyes que permiten la adopción a las parejas gais y la reforma del aborto, a no ser que dimita antes de dejar su cargo el próximo 9 de marzo. Cavaco Silva ha perdido el duelo mantenido con la Asamblea de la República en torno a las dos normas. Tras el veto de Cavaco, el Parlamento ha vuelto a ratificar esas leyes.

El 18 de diciembre pasado, en una de las primeras sesiones del nuevo Parlamento con mayoría de izquierdas, los diputados aprobaron el derecho de las parejas gais a la adopción y anularon la reciente reforma que endurecía la ley del aborto. En la anterior legislatura, en cuatro ocasiones se había rechazado la adopción para las parejas gais (los solteros sí que podían). Varios diputados del centro derecha votaron a favor o se abstuvieron, como ha ocurrido también ahora.

En el caso del aborto, la ley regía desde 2007, pero en la última sesión parlamentaria de mayoría conservadora antes de las pasadas elecciones generales, el Parlamento aprobó unos cambios para endurecer la legislación. El mismo 18 de diciembre, la mayoría de izquierdas devolvió la norma a su estado original.

Sin embargo, esos dos cambios legislativos fueron vetados por el presidente de la República, Aníbal Cavaco Silva, anticomunista confeso pero sobre todo católico. Cavaco esperó a hacer público su veto al 25 de enero, un día después de las elecciones presidenciales que le dieron el triunfo a otro católico, Marcelo Rebelo de Sousa.

La Cámara ha ratificado hoy miércoles lo que aprobó hace 20 días. Y prácticamente con los mismos votos (137 a favor y 73 en contra) y las mismas dudas de diputados de la derecha. La inusitada celeridad de la Asamblea se debe a la pugna entablada entre la presidencia y la Cámara desde las elecciones de octubre. Además de retrasar la formación de un Gobierno socialista, Cavaco aplicó su prerrogativa de vetar leyes con estos dos casos. Ahora, el Parlamento quiere que las refrende antes de que deje el cargo, el próximo 9 de marzo.

La diputada comunista Paula Santos calificó los vetos de Cavaco de "profundo revanchismo". "Una desconsideración para los derechos de los niños y de las mujeres", añadió. Ni siquiera la oposición conservadora trató de defender los vetos. El portavoz del derechista CDS lo calificó todo como "un asunto controvertido".

La pelota, pues, vuelve al tejado de Cavaco Silva. Ya no puede volver a vetar las leyes. Ahora tiene nueve días para firmarlas o dimitir antes. También puede no abrir el correo, y que su sucesor, su correligionario Marcelo Rebelo de Sousa, firme las leyes.

Con este final amargo, Cavaco Silva cerrará el 9 de marzo su carrera política, después de 10 años como primer ministro y diez más como presidente de la nación.