Brasil invertirá 1,9 millones de dólares para desarrollar una vacuna contra el zika

El Gobierno de Rousseff colabora con el de EE UU para investigar una inmunización contra el virus

Brasil, el país más afectado por el virus del Zika, pretende también ser de los primeros en encontrar una vacuna contra la enfermedad. El país, que este jueves confirmó su tercer caso de muerte relacionada con el zika, colabora con Estados Unidos para tener disponible una vacuna en pruebas en un plazo de un año. El Gobierno de Dilma Rousseff ha prometido invertir 1,9 millones de dólares en la investigación.

El plazo que este jueves dio el ministro de Salud de Brasil, Marcelo Castro, es más optimista que el de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que tiene previsto que los ensayos a gran escala de las inmunización comiencen dentro de al menos 18 meses. Marcelo Castro calculaba el jueves que la vacuna tardaría unos tres años en estar disponible para la población, una previsión optimista, teniendo en cuenta el tiempo de producción de otras vacunas, como la de la influenza A (H1N1), que tardó casi cuatro años.

El virus del Zika suele tener síntomas leves (manchas en la piel, fiebre, malestar) o incluso pasar desapercibido, pero los especialistas sospechan que está vinculado con la actual epidemia de microcefalia en Brasil. Los fetos y bebés afectados presentan un cerebro de tamaño más pequeño de lo habitual. El Ministerio de Salud investiga 3.670 casos de microcefalia y ha confirmado 400, pero nadie tiene certeza de las dimensiones de la epidemia de zika porque los síntomas son muy parecidos a los del dengue (muy común en Brasil y transmitido también por el mosquito Aedes aegypti) y el Gobierno no obligó a los sistemas de salud estatales a notificar los casos desde el principio. Ni siquiera está clara la relación entre el zika y la microcefalia, y para confirmarla habrá que esperar semanas o meses, según la directora adjunta de la OMS, Marie-Paule Kieny. Por ahora, los expertos recomiendan a las embarazadas tener cuidado con el agua estancada donde se reproduce el mosquito, usar repelente y manga larga. La OMS ha sugerido a las embarazadas posponer sus viajes a zonas afectadas por el virus, justo en el momento en el que Brasil se prepara para una llegada masiva de turistas para los Juegos Olímpicos de Río, en agosto.

Una quincena de laboratorios y agencias de investigación de varios países trabajan actualmente para encontrar una vacuna contra el Zika, presente en 33 países de América. Los intentos del Instituto de Salud de EEUU y el del laboratorio indio Bharat Biotech parecen, por ahora, los más prometedores. En Brasil, el Instituto Evandro Chagas (un laboratorio público) colabora con la Universidad de Texas (EE UU) en pruebas con animales en ambos países. Los estadounidenses investigarán con ratones, y los brasileños, con monos. “La simultaneidad acelerará el proceso de seis a ocho meses”, aseguró el director del Instituto Evandro Chagas, Pedro Fernando Vasconcelos. Los dos países trabajan juntos en más colaboraciones: uno entre las agencias reguladoras de los dos países, Anvisa y la agencia estadounidense del medicamento (Food (FDA), otro entre la Fundación Oswaldo Cruz, del Ministerio de Salud brasileño, y la empresa GSK, que produjo recientemente una vacuna contra el ebola, y otro entre el Instituto de investigación brasileño Butantan y el NIH (Instituto Nacional de Salud de EE UU).

Brasil también se prepara para recibir a investigadores extranjeros que estudiarán la relación del zika con los casos de microcefalia y el síndrome neurológica de Guillain-Barré. Los próximos días, 15 profesionales del CDC (Centro de Control de Enfermedades) de EE UU viajarán a Brasil, y los próximos meses están previstas las visitas de profesionales de la Organización Mundial de la Salud y de la FDA.