Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete

Merkel y Szydlo se comprometen a trabajar para evitar la salida británica

La canciller alemana y su homóloga polaca discuten en Berlín sobre 'Brexit' y refugiados

Tres meses después de su toma de posesión, la primera ministra de Polonia, Beata Szydlo, decidió cumplir con el ritual diplomático que existe entre Alemania y Polonia y decidió viajar a Berlín para sostener el primer encuentro oficial con la canciller alemana, Angela Merkel. La tardanza no había pasado desapercibida en Berlín, donde la justificaron como una señal de crítica y desconfianza hacia el Gobierno germano.

Este aspecto marcó la reunión de las dos mujeres en la cancillería, que intentaron con poco éxito ofrecer una imagen de armonía y amistad recuperada. El encuentro también estuvo marcado por una interesada indiscreción política de la primera ministra polaca que optó por negociar una entrevista con el periódico Bild, que debía publicarse el mismo día de su visita.

En la entrevista con el periódico más leído de Alemania y lectura obligada del mundo político, Szydlo critica con especial dureza la política de asilo que ha llevado a cabo Merkel en el último medio año y advierte sobre el peligro que existe en las fronteras exteriores de la Unión Europea a causa de la llegada de refugiados al viejo continente.

“Ha quedado demostrado que el camino emprendido no lleva a ninguna parte. Por eso necesitamos un cambio”, señala la jefa del Gobierno polaco. “Se ha subestimado el peligro que emana de la ola de inmigración y también se han cometido errores. La situación en las fronteras exteriores de la UE y también en Alemania está fuera de control”.

La crisis de los refugiados y la posibilidad de que Reino Unido abandone la Unión Europea fueron dos de los temas que abordaron Merkel y Szydlo en un encuentro que duró algo más de una hora, pero el resultado fue poco fructífero en el espinoso tema de los refugiados y algo más realista con el llamado Brexit.

“Compartimos la posición común de hacer todo lo que esté a nuestro alcance para asegurar la permanencia de Reino Unido en la UE”, dijo Merkel. Szydlo añadió, por su parte, que su Gobierno tenía un gran interés en defender los intereses de los trabajadores polacos que viven en Reino Unido esperaba que las propuestas que ha presentado Bruselas a Londres sean “aceptables”.

“Espero que el primer ministro británico, David Cameron, tenga argumentos que convenzan a sus compatriotas de que merece la pena conseguir en la UE”, añadió la primera ministra.

Pero con respecto al tema de los refugiados y los deseos de Merkel de que Bruselas imponga el cumplimiento de la reubicación por cuotas, las diferencias que existen entre Varsovia y Berlín, parecen insalvables. “El mecanismo automático de reubicación no es aceptable para Polonia”, afirmó Szydlo con una claridad que desconcertó a la canciller alemana.

Merkel, en cambió, volvió a defender su idea de repartir la carga de la integración de los cientos de miles de refugiados entre los 28 países que integran la UE. Durante la rueda de prensa conjunta, la canciller anunció que un grupo de líderes europeos volverá a reunirse la próxima semana en Bruselas con el primer ministro de Turquía, Ahmet Davutoglu.

En el encuentro, que se realizará antes del Consejo Europeo, pretende analizar cómo evoluciona la lucha contra la inmigración ilegal y contra las mafias que trafican con seres humanos. También se espera que Turquía presente proyectos concretos que puedan ser financiados con los 3.000 millones de euros de ayuda europea para los refugiados.

Los países que estarán representados en el encuentro son Austria, Alemania, Grecia, Suecia, Francia, Bélgica, Holanda, Luxemburgo, Portugal, Eslovenia y Finlandia.

La poca sintonía entre la canciller alemana y la primera ministra polaca desapareció cuando las los líderes se refirieron a la estrecha relación que une a las dos naciones. “Alemania es un nuestro principal vecino y nuestro principal socio comercial” afirmó la política polaca, sin miedo a cometer un error diplomático. “Es un pequeño milagro que después de períodos tan difíciles de nuestra historia, hoy podamos trabajar bien juntos ", dijo Merkel en otro gesto para ofrecer una imagen de armonía.

Más información