Secuestro y rescate de cuatro jóvenes en Veracruz

Un grupo armado saca a los chicos a la fuerza de una taquería y se los lleva una furgoneta

Cuatro jóvenes estaban desayunando tacos de marisco este jueves en el puerto de Veracruz, cuando un grupo de hombres armados los sacaron a la fuerza de la taquería y los subieron a una furgoneta. Cinco horas después del suceder el secuestro, el propio gobernador de Veracruz, Javier Duarte, anunciaba en su cuenta de Twitter que los cuatro jóvenes habían sido rescatados por un operativo especial de la Policía Naval. La investigación del caso no se ha cobrado aún ningún detenido, según el comunicado de la Secretaría estatal de gobernación.

El inicio del año ha vuelto a colocar los focos sobre Veracruz, uno de los feudos tradicionales del narcotráfico en México. Otros cinco jóvenes fueron secuestrados en enero por un grupo de policías en una carretera de Tierra Blanca, una zona pobre fronteriza con Oaxaca. Dos de los cuerpos han sido ya identificados entre los restos humanos encontrados en un rancho cercano, utilizado como base de operaciones por el crimen organizado. El mismo día, aparecía en una cuneta el cadáver de Anabel Flores Salazar, la décima periodista asesinada –según datos de la PGR– en los últimos cinco años, cuando llegó al Gobierno el controvertido gobernador Duarte, del Partido Revolucionario Institucional.

El gobernador, conocido por su locuacidad en las redes sociales, fue explicando los detalles del rescate en su cuenta de Twitter, hasta culminar con una foto de cada uno de los muchachos durante el reconocimiento médico posterior a su liberación. Los jóvenes, estudiantes universitarios de entre 20 y 22 años, fueron encontrados en la periferia de la zona Veracruz-Boca del Río.

Un vídeo publicado en Youtube con las imágenes de la cámara de seguridad de una carnicería del distrito portuario, muestra como cuatro hombres armados irrumpen en el establecimiento y se llevan a un joven con las manos en la cabeza. Las imágenes corresponderían al secuestro de Raúl López, uno de los cuatro muchachos que consiguió escabullirse en un primer momento del asalto a la taquería. El joven buscó refugio en la tienda regentada por su padre, pero los secuestradores fueron tras él.

“Llegaron unos tipos como que venían a ver algo, cuando más o menos nos quisimos poner abusados. Le grité a mi hijo que se fuera para adentro. Entonces los hombres amagaron a mi empleado con una pistola, se llevaron el dinero de la caja y a mi hijo”, relató Agustín Ruiz, el padre del muchacho, a los medios locales.

Veracruz vivió su mayor época de violencia en 2011, cuando se registraron más de 1.000 homicidios. El actual gobernador, Javier Duarte, llevaba apenas un año en el cargo. Había sucedido al polémico Fidel Herrera –envuelto en acusaciones por presuntos lazos con los Zetas, el cartel con más presencia en el Estado-, continuando una saga de mandatarios priistas que dura más de 80 años.

La caída de los principales capos y la entrada en escena de las Fuerzas Armadas se tradujó en una considerable bajada de los registros oficiales de violencia durante los últimos años. Veracruz en todo caso continúa en el tercer lugar en secuestros, por detrás tan solo de Tamaulipas –el reducto inexpugnable de los Zetas- y Estado de México, que con el doble de población, apenas supera en 50 casos las investigaciones abiertas por secuestro, según datos de la Secretaría de gobernación.