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El ex primer ministro israelí Olmert ingresa en prisión por corrupción

El político centrista se convierte en el primer ex jefe de Gobierno encarcelado en Israel

El ex primer ministro Ehud Olmert (2006-2008) se ha convertido en el primer antiguo jefe de Gobierno encarcelado en la historia de Israel tras haber ingresado esta mañana en una galería recién renovada de la prisión de Maasiyahyu, cercana a Tel Aviv. En un vídeo difundido antes de su entrada en la cárcel, se declara inocente del delito de corrupción pero acata el fallo tras asegurar que “ningún ciudadano está por encima de la ley”. El Tribunal Supremo confirmó en diciembre su condena por corrupción y obstrucción a la justicia. Olmert, de 70 años, tuvo que dimitir a finales de 2008 al estallar una serie de escándalos por los que ha sido juzgado. El Alto Tribunal le rebajó, sin embargo, la pena de seis años de prisión que le fue impuesta en primera instancia en Tel Aviv en 2014 a 19 meses de internamiento.

El proceso tiene su origen en su etapa como alcalde de Jerusalén (1992-2003) durante la que fue acusado de haber aceptado sobornos para recalificar los terrenos del proyecto urbanístico Holyland, un conjunto de torres de pisos de lujo construidos en la Ciudad Santa. Los promotores pagaron decenas de millones de euros a políticos y funcionarios para lograr los permisos de construcción en 1999.

La cárcel en la que cumplirá condena —a la espera de otros casos que siguen pendientes de ser juzgados— es la misma en la que permaneció ingresado el expresidente israelí Moshe Katsav, condenado por violación y delitos sexuales. El ex primer ministro ocupara el ala 10 del penal, en la que estará prácticamente aislado del resto de los reclusos y sometido a vigilancia del Shin Bet (servicios secretos) por razones de seguridad nacional.

Olmert, un abogado del mundo de los negocios, se hizo célebre en Israel por su campaña contra el crimen organizado como diputado del Partido Likud (derecha), luego dio el salto a la alcaldía de Jerusalén, donde dejo su impronta entre 1992 y 2003. Posteriormente abandonó el Likud –que pasó a ser controlado por su actual líder, Benjamín Netanyahu– y se incorporó al partido centrista Kadima, fundado por Ariel Sharon y hoy disuelto.

Durante su mandato como primer ministro tuvo que lidiar con la llamada segunda guerra de Líbano, en el verano de 2006, y, ya tras su renuncia, el Ejército israelí emprendió la primera guerra de Gaza, conocida como Operación Plomo Fundido, entre los meses de diciembre de 2008 y enero de 2009.

Los escándalos de corrupción que le apartaron del poder estallaron en un momento en el que Olmert había avanzado en las negociaciones con los dirigentes palestinos para el establecimiento de la solución de los dos Estados, en las que su Gobierno llegó a ofrecer la retirada de Israel de una gran parte del territorio ocupado en Cisjordania.