Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete

¿Quién es Camilo Torres? 50 años sin el ‘Che’ de los cristianos latinoamericanos

Se cumplen 50 años de la muerte del revolucionario que dejó los hábitos para tomar las armas

Una camiseta alusiva al homenaje por los 50 años de la muerte de Camilo Torres, este lunes en Bogotá. EFE

Camilo Torres Restrepo murió en su primer combate con la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN), cuando intentaba cumplir el rito iniciático de conseguir su propio fusil. El Cura guerrillero, como es conocido mundialmente, pese a que en el momento en que ingresó a la guerrilla ya había dejado los hábitos, intentó emboscar junto a sus compañeros a un pelotón del Ejército colombiano que rechazó el ataque y le dio muerte. El mito revolucionario comenzó ese día en una selva espesa del noroccidente del país, hace 50 años. El padre Camilo, un hijo de la alta burguesía bogotana, fundador de la primera facultad de sociología de América Latina y compañero en la carrera de Derecho de Gabriel García Márquez, se había convertido en mártir de la lucha armada latinoamericana sin disparar un solo tiro.

“Donde cayó Camilo nació una cruz, pero no de madera, sino de luz”, reza la canción que el cantautor uruguayo Daniel Viglietti compuso como homenaje a quien ha sido considerado el Che Guevara de los cristianos. Su padre, Calixto Torres, fue un reputado pediatra que, paradójicamente, salvó la vida del niño Álvaro Valencia Tovar, el militar que años más tarde comandaría la operación en que murió el hijo del médico y quien ocultó su cadáver para evitar que la tumba se convirtiera en lugar de peregrinación.

A finales de los años cuarenta Torres coincidió con García Márquez en la Universidad Nacional. Camilo abandonó la licenciatura para entrar al seminario y Gabo tuvo que irse de Bogotá tras el alzamiento popular motivado por la muerte del caudillo liberal Jorge Eliécer Gaitán. La amistad se mantuvo y Torres ofició el bautizo del primogénito de García Márquez, el hoy director de cine Rodrigo García Barcha. “Lo que más me interesa del mito de Camilo es que es una demostración muy triste de que América Latina no cree sino en héroes muertos”, declaró el premio Nobel en un documental sobre la vida de su amigo.

Camilo Torres en 1965. AP

Torres oscilaba entre las ceremonias de la burguesía, las manifestaciones populares y el campus de la Universidad Nacional. El presidente de la República, Juan Manuel Santos, hijo de la familia propietaria del periódico El Tiempo y sobrino-nieto de un expresidente, fue monaguillo del cura en los años sesenta, según la revista Semana. Entretanto, el religioso lideraba el Frente Unido, una coalición de movimientos populares que se oponía al bipartidismo férreo implantado por liberales y conservadores en el país.

Ante las presiones de la jerarquía eclesiástica por su activismo político, el sacerdote viajó a Bélgica para doctorarse en sociología por la Universidad de Lovaina. A su regreso a Colombia en 1959 fundó junto a Orlando Fals Borda la primera facultad de sociología de América Latina, auspiciada por la fundación Rockefeller y otras instituciones estadounidenses que estaban inquietas por el triunfo de la revolución cubana y que patrocinaron las ciencias humanas en el continente para comprender la agitada situación social y desactivar el fenómeno revolucionario.

En los muros de las universidades públicas de Colombia todavía se lee un sinnúmero de pintadas con el grito de guerra del ELN, la segunda guerrilla del país, de orientación maoísta y cristiana: "¡Camilo vive!". Varias de las imágenes más reproducidas de Camilo Torres lo retratan en la Universidad Nacional, rodeado siempre de estudiantes que, como él, seguirían su ejemplo para echarse al monte a perseguir la utopía de una sociedad mejor y del hombre nuevo.

Más información