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La OMS respalda el uso de mosquitos transgénicos para combatir el zika

La organización insta a los países a buscar nuevas formas para erradicar al insecto transmisor

A falta de un tratamiento y de una vacuna, frenar la expansión del virus del Zika pasa por erradicar al mosquito que lo transmite, el Aedes aegypti. Una de las fórmulas es evitar que el insecto se reproduzca; otra, que muera antes de llegar a transmitir la enfermedad. Para ambas se pueden emplear mosquitos genéticamente modificados, un sistema que aún se está probando pero que la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha respaldado este martes. El organismo, que ha precisado que todavía se necesitan más ensayos para extender su uso, ha instado a los Gobiernos a buscar nuevos métodos para poner freno a la epidemia que ha alcanzado ya a 34 países de América y que puede afectar a entre tres y cuatro millones de personas.

"Dada la magnitud de la crisis del zika, la OMS alienta a los países afectados y a sus asociados a impulsar el uso de los viejos y nuevos enfoques para el control de mosquitos como la línea más inmediata de defensa contra el virus", ha indicado la organización en un comunicado. La OMS habla, por ejemplo, de un proyecto que consiste en liberar mosquitos Aedes genéticamente modificados para que su descendencia muera antes de llegar a la edad adulta, y evitar así su reproducción. El sistema, desarrollado por la empresa británica Oxitec, se probó en islas Caimán y ya se ha usado en la ciudad brasileña de Piracicaba. Brasil es el país más afectado por el brote.

En un documento en el que detalla nuevas formas de lucha contra el virus, la OMS habla también de otros dos métodos: liberar de forma masiva de insectos machos esterilizados con dosis bajas de radiación —estrategia que el Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) ya usó para luchar contra otros insectos en partes de África—; y el uso de mosquitos portadores de la bacteria Wolbachia, que no infecta a humanos pero que inutiliza los huevos que ponen las hembras que se reproducen con machos portadores de dicha bacteria. Una estrategia "prometedora", dice la OMS, que ya se ha demostrado eficaz para frenar la transmisión del dengue, una infección que también transmite el mosquito Aedes aegypti.

La organización que preside Margaret Chan y que el pasado 1 de febrero declaró la alerta sanitaria global incide, sin embargo, en que para extender el uso de mosquitos genéticamente modificados y otro tipo de métodos similares hacen falta más ensayos. La utilización de estos sistemas, que implican la erradicación del Aedes aegypti —que la OMS define como una "amenaza tenaz y oportunista"— es polémica. Varias organizaciones ecologistas han advertido sobre lo que su desaparición puede suponer para la diversidad.