SEBASTIÁN CABELLO | Director de GSMA para América Latina

“El móvil se desea mucho más que el auto, la casa o el ordenador personal”

La asociación controla el uso y promueve el desarrollo de las redes de telefonía móvil en América Latina

Sebastián Cabello (Bahía Blanca, Argentina, 1973) combina el perfil latino con la educación y la forma de hacer negocios en Estados Unidos. Cursó su formación en San Diego, y desde 2006 volvió a su país natal para tomar las riendas de GSMA, la asociación que controla el uso y promueve el desarrollo de las redes de telefonía móvil en América Latina, la misma entidad que organiza el Congreso Mundial de Móviles de Barcelona.

Pregunta. ¿Qué significa la cita de Barcelona para América Latina?

Respuesta. Es como un examen. Año tras año preparamos todo para mostrar números y análisis. La brecha digital es nuestra máxima preocupación, nos centramos en los que quedan por sumarse a este nuevo entorno. Es un desafío hacer que todo el mundo tenga un móvil.

P. ¿Cuál es la situación en América Latina?

R. Muy positiva, crecemos en penetración de smartphones, que es muy importante. La tasa está ya en un 42,8% de la población. Esperamos llegar al 70% en 2020. El móvil es aspiracional, es algo que se desea, mucho más que el auto, la casa o el ordenador personal. Va a ser clave para el desarrollo de las personas. Contamos con 331 millones de suscriptores únicos, y en total hay 715 millones de tarjetas SIM activadas, a las que hay que sumar 21 millones de máquinas conectadas, ya sean cámaras, coches, terminales de pago de tiendas...

P. Cuando habla de la brecha, ¿a qué se refiere?

R. A una brecha de uso, más que de acceso. Se ofrecen servicios adicionales que los clientes no usan porque no lo pueden pagar, es una brecha de demanda. También a una brecha de cobertura, ya que el 10% de la población está en zonas remotas, no conectadas.

P. ¿El Internet de las cosas [Internet en el que los aparatos electrónicos se comunican entre sí] está cerca?

R. Va a ser pronto una realidad. Hay planes para implantar contadores de luz, gas y agua conectados a Internet. Darán una información mucho más precisa y práctica que tener a una persona revisándolo.

P. ¿Qué retos afronta la región?

R. La adopción del smartphone es la prioridad, que se va consiguiendo gracias a una paulatina caída del precio. La difusión del 4G comienza a ser una realidad, hay 80 redes distintas operando.

P. ¿Qué tendencias destaca?

R. El cambio de planes de las operadoras. Ya apenas se usan la voz y los SMS, el cliente demanda, sobre todo, datos. El consumidor se fija en la cantidad de gigas de descarga que se lo ofrecen.

P. ¿Cómo afecta la penetración del móvil en la economía local?

R. Contar con más personas conectadas nos hace más productivos. Pueden publicar qué hacen, qué servicios ofrecen, los precios de la lonja. En definitiva, tener mejor información. En pocos años hay más móviles que ordenadores, es la herramienta educativa más poderosa. En el aspecto sanitario va a ser una revolución, con una monitorización remota de pacientes. Se podrá tener control de la glucosa en sangre de los diabéticos. Las ciudades también se van a beneficiar con mejor control de los recursos e información con los ciudadanos.

P. ¿Qué le preocupa más?

R. El contexto regulatorio, ya que es muy dispar. En general, América Latina es intervencionista, pero hay puntos oscuros. En Centroamérica se está debatiendo cómo actuar en caso de secuestro o cómo regular las extorsiones en las cárceles. Las autoridades nos piden que se quite la señal del móvil en los penales. El teléfono no debería estar si ellos no lo autorizan. También preocupa la presión impositiva. Parece que los Gobiernos tuvieran la tentación de recaudar de las operadoras cuando lo necesitan. El robo de celulares desde Colombia hasta EE UU es un gran problema.

P. ¿Qué países cree que lo están haciendo mejor?

R. Colombia tiene muy buena visión estratégica. Chile ha sabido adjudicar el espectro con acierto, premiando el mejor plan para el futuro del país y no tanto con su propio interés económico a corto plazo. México ha mejorado gracias a la inversión inicial de AT&T y la respuesta posterior de América Móvil.