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El Asad ofrece una amnistía para los desertores del Ejército sirio

Deben entregarse a las fuerzas oficiales y serán sometidos a una investigación

El presidente de Siria, Bachar el Asad, emitió el miércoles un decreto por el que ofrece “una amnistía general para los desertores del Ejército sirio que se encuentran fuera y dentro del país”, según comunicó la agencia oficial de noticias Sana. En un momento en que los bombardeos de la aviación rusa han sido decisivos para el avance del Ejército sirio frente a estratégicos bastiones rebeldes, El Asad ofrece el “perdón” a todos los hombres en edad de ser llamados a integrar las tropas regulares —de 18 a 40 años— que desde 2011 hayan desertado para unirse a milicias rebeldes o buscar refugio en terceros países. El decreto incluye también a los que hayan evitado el servicio militar obligatorio.

No es esta la primera ocasión en que el Gobierno sirio ofrece una amnistía de este tipo. Lo hizo en abril de 2013, en junio de 2014 y el pasado 25 de julio de 2015. Sólo se podrán acoger al decreto de amnistía aquellos que hayan desertado antes del 17 de febrero. Según datos de Naciones Unidas, 4,7 millones de sirios han huido al extranjero. Entre ellos, unos 500.000 en edad militar.

“Es una decisión tomada en base a numerosas informaciones que apuntan a una voluntad general de los jóvenes de retornar al Ejército, especialmente en una coyuntura en la que las tropas sirias avanzan sobre el terreno”, valora Basam Abdulá, profesor de Relaciones Internacionales en la Universidad de Damasco. “Este decreto implica un paso más en la reconciliación nacional que lleva a cabo el Gobierno sirio internamente y complementaria a los esfuerzos en el plano internacional”.

La gran mayoría viven acogidos o en campos de refugiados en países vecinos como Turquía, Líbano y Jordania. Los que no pueden afrontar un billete para el cruce ilegal a Europa han quedado atrapados en los países limítrofes. Primero Líbano, en 2015, y más tarde Turquía, en 2016, han adoptado rigurosas medidas para limitar el movimiento de los refugiados sirios dentro y fuera de sus territorios.

El decreto de amnistía, según recoge Sana, no incluye a "fugitivos de la justicia" a menos que se entreguen en un plazo de 30 días si están en territorio nacional, o 60 días si están en el extranjero. Se desconoce por el momento cuál será el destino de estos "fugitivos" en caso de entregarse. Fuentes gubernamentales en Damasco califican la decisión de “una medida de reconciliación” y aseguran que cientos de rebeldes en zonas recuperadas por el Ejército oficial ya se han entregado en los pasados meses.

Las fuerzas leales sirias se hallan inmersas en una ofensiva en el norte del país en un intento de cercar la los insurrectos en la provincia de Alepo, último gran bastión opositor, con el objetivo de sellar las rutas de avituallamiento rebeldes con Turquía. Esas rutas las emplea también al noreste del país el Estado Islámico (ISIS por sus siglas en inglés), que opera desde la provincia de Raqa, para tanto aprovisionarse en suministros como mantener una ruta de contrabando que de salida al crudo que extraen de los pozos petrolíferos que mantiene bajo su control.

Los expertos estiman que el Ejército sirio cuenta con unos 200.000 soldados. El Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, una organización observadora afiliada a la oposición, calcula que 70.000 hombres han desertado del Ejército o incumplido el servicio militar obligatorio desde 2011. Otros 80.000 uniformados habrían muerto en esta guerra según el Observatorio. En el bando rebelde se desconocen las cifras de los combatientes que componen la miríada de facciones de mayor o menor corte islamista así como del pionero grupo que se sublevó en armas y más moderado Ejército Libre Sirio.

Quienes se quieran acoger a esta amnistía deben entregarse a las fuerzas oficiales y serán sometidos a una investigación. Quedarán excluidos de la amnistía aquellos que se encuentren ya bajo custodia de las fuerzas del orden o estén siendo procesados o investigados. Todo el que se acoja a este decreto habrá de reingresar en el Ejército regular. El servicio militar ha pasado de 18 meses según la ley a un periodo indefinido debido a la necesidad de efectivos para cubrir los múltiples frentes del país.

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