La tregua se mantiene en Siria a pesar de algunos incidentes

Rusia suspende los bombardeos aéreos. Un jefe rebelde denuncia ataques del régimen

Sirios en la plaza Marjeh de Damasco en las primeras horas de la tregua. Hassan Ammar (AP) Vídeo: ATLAS

"La mejor oportunidad"

“Recemos para que se mantenga la tregua porque, francamente, esta es la mejor oportunidad que el pueblo sirio ha tenido en los últimos cinco años de pensar en un futuro mejor en paz”, declaró a la prensa la noche del viernes en Ginebra el mediador de la ONU para Siria, Staffan de Mistura. El Consejo de Seguridad acababa de ratificar en Nueva York por unanimidad el acuerdo de alto el fuego, que estaba a punto de entrar en vigor.

De Mistura recapituló por videoconferencia un proceso que arrancó el 30 de octubre en Viena, cuando las grandes potencias y los países vecinos acordaron buscar una solución política al conflicto al cerciorarse de que la intervención rusa en favor del régimen de Damasco había cerrado la vía de una solución militar.

“Esta es una noche excepcional y mañana [por el sñabado] será un día excepcional para los sirios”, trasladó el enviado de la ONU al Consejo de Seguridad, antes de anunciar que convocaba a las partes a reanudar las negociaciones el próximo 7 de marzo si el cese de hostilidades era respetado.

Los esfuerzos de la diplomacia derrotaron este sábado a la lógica de la guerra para que los sirios vivieran su primera jornada con las armas silenciadas tras casi cinco años de conflicto civil. Aunque no afectó a todo el territorio de Siria y pese a que se registraron varios incidentes armados, el cese de hostilidades que entró en vigor a las cero horas fue acatado en general tanto por las fuerzas gubernamentales como por las milicias rebeldes. La aviación de Rusia, aliada del presidente Bachar el Asad, suspendió todas sus operaciones para evitar “errores” que pudieran malograr el inicio de la tregua.

 Los habitantes de Damasco o de Alepo parecían sentirse desorientados al no escuchar ni el estruendo de la artillería ni el eco de los bombardeos, según relataban periodistas locales que trabajan para las agencias internacionales de prensa. En medio de una calma inhabitual paseaban por las calles sin tener que mirar al cielo, en un cambio radical a su vida cotidiana desde marzo de 2011. “Hoy me siento más optimista. Por primera vez me despierto sin oír disparos”, dijo a France Presse Amar, estudiante de medicina de 22 años en la capital siria.

Los dos padres del acuerdo, los jefes de la diplomacia de Estados Unidos, John Kerry, y de Rusia, Serguéi Lavrov, se telefonearon para felicitarse por el éxito de la tregua en su primer día de aplicación. “Ambos conversaron sobre las perspectivas de reanudar el proceso de negociaciones de paz”, según un comunicado del Ministerio de Exteriores ruso. El futuro papel de El Asad en una eventual salida política a la guerra sigue siendo el principal escollo.

Pero las complejas relaciones entre algunos grupos rebeldes —que han acatado el alto el fuego aunque colaboran con el Frente Al Nusra, la filial de Al Qaeda en Siria, excluido al igual que el Estado Islámico o ISIS del acuerdo— hacen temer que el cese de hostilidades no pueda mantenerse en algunas zonas. Este es el caso de la localidad de Daraya, próxima a Damasco, que el régimen de El Asad no ha querido incluir en las zonas de alto el fuego al considerar que se trata de una base del Frente Al Nusra.

Ataque en Damasco

La relativa calma en los frentes de batalla se vio interrumpida por varios incidentes armados. Incluso en Damasco llegaron a caer algunos proyectiles de mortero, sin que el Ejército gubernamental denunciara una violación del cese de hostilidades. En otro incidente calificado de menor, dos personas perdieron la vida en un tiroteo en Alepo.

Cinco años de guerra civil

EL PAÍS

Lo que comenzó como una protesta ciudadana contra el régimen en 2011, en el marco de las revueltas árabes, se convirtió en unos pocos meses en una guerra civil.

Han muerto al menos 260.000 personas (la ONU dejó de contarlas hace 18 meses). El Observatorio Sirio de Derechos Humanos estima que más de 120.000 eran civiles.

La mitad de los 22 millones de personas que vivían en el país al inicio de la contienda han tenido que abandonar sus hogares. De ellos, seis millones siguen en Siria; otros cinco millones se concentran sobre todo en Líbano, Jordania y Turquía. Un millón ha llegado a Europa.

El presidente Bachar el Asad sigue en el poder.

El comandante Fares al Bayush, que dirige las brigadas Fursan al Haqq de la oposición, integradas en el Ejército Libre de Siria, dijo a la agencia Reuters que las tropas gubernamentales habían detenido los combates en algunas zonas mientras proseguían su ofensiva en otras, en una clara violación de la tregua.

Al menos seis personas murieron en un atentado con coche bomba en Salamiya, provincia de Hama, en el centro del país, atribuido al Estado Islámico.La milicia opositora Jaish al Islam también denunció la muerte de dos de sus combatientes en Ghuta del Este, en la periferia de Damasco, donde helicópteros gubernamentales lanzaron barriles bomba.

La guerra no se tomó tampoco un respiro en el noroeste de Siria, donde el ISIS lanzó una ofensiva contra las milicias kurdas Unidades de Protección del Pueblo en las poblaciones de Tel Abiad y Suluk, próximas a la frontera turca. La coalición internacional encabezada por Estados Unidos lanzó 10 ataques aéreos para frenar el avance de los yihadistas.

La jornada tuvo poco que ver con la de un día normal en la guerra que durante un lustro ha causado al menos 260.000 muertos y ha forzado la expulsión de sus casas de la mitad de los 22 millones de sirios. Seis millones son desplazados internos y el resto se ha refugiado en Líbano, Jordania o Turquía, o ha buscado el exilio en Europa.

El Observatorio Sirio de los Derechos Humanos confirmó que la aviación rusa no realizó ninguna operación desde su base en Latakia. Moscú, cuya intervención en el conflicto desde el pasado septiembre ha dado un vuelco al conflicto en favor del régimen de El Asad, ha anunciado que dejará de bombardear la llamada zona verde, determinadas áreas provinciales donde se concentran los grupos rebeldes que acatan el alto el fuego y que apenas suman el 10% del territorio sirio. El desértico este del país apenas está habitado, en tanto que el Estado Islámico y el Frente Al Nusra controlan amplias zonas en el noreste y el centro.

Naciones Unidas aún tiene que delinear las áreas en las que operan ambos grupos terroristas, a los que no ampara la tregua. La llamada Fuerza Especial del Cese de Hostilidades, integrada por los 17 países —con EE UU y Rusia a la cabeza— que impulsan una salida negociada al conflicto sirio, se ha reunido en Ginebra para establecer las condiciones del alto el fuego y el régimen de sanciones por la violación del acuerdo, que pueden llegar hasta una represalia internacional. La ONU efectuó una evaluación positiva de las primeras horas del cese de hostilidades, a pesar de haber constatado varios incidentes. Los países reunidos en Ginebra esperarán previsiblemente hasta el lunes, tras el comienzo de la semana laboral en Siria, para presentar un informe sobre la tregua.