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Texas, el epicentro político del Supermartes en Estados Unidos

La demócrata Hillary Clinton y el republicano Ted Cruz son los favoritos para ganar las primarias presidenciales el 1 de marzo

Texas es el premio mayor del famoso Supermartes que se celebrará el 1 de marzo próximo en Estados Unidos. Con 155 delegados para los republicanos y 252 para los demócratas, el Estado puede sepultar o resucitar a los sobrevivientes de la atípica carrera presidencial de 2016.

Everything is big in Texas” “Todo es grande en Texas”, es una frase que caracteriza al Estado y las elecciones primarias no son una excepción. Los precandidatos de ambos partidos han invertido fuerte para ganar localmente.

Hay mucho en juego. En el lado demócrata la favorita de las encuestas es la exsecretaria de estado Hillary Clinton, quien la semana pasada repletó Texas Southern University en un evento realizado tras su victoria en Nevada.

La exprimera Dama partió su discurso recordando su pasado local. “La última vez que estuve aquí fue para honrar a Bárbara Jordan”, dijo, recordando a la activista de derechos civiles y una de las primeras legisladoras afroamericanas que representó a Texas. “Ella fue alguien que tuve el privilegio de conocer y con quien trabajé, para levantar la alarma sobre los asaltos de los republicanos en contra de los derechos civiles a lo largo de Estados Unidos”, agregó.

Las palabras de Clinton no fueron una coincidencia. Reflejan un esfuerzo por recordarle al Estado su récord local y con ello reforzar el voto de afroamericanos y latinos.

En octubre lanzó el Consejo de Liderazgo de Texas, con más de 90 demócratas en la lista. Estas últimas semanas ha recibido otras 50 declaraciones de apoyo de figuras locales. Periódicos como Dallas Morning News y Houston Chronicle le han dado su apoyo. Organizaciones hispanas como Tejano Democrats y Mexican-American Democrats de Texas también se inclinaron a su favor.

La precandidata demócrata tiene oficinas en San Antonio, Austin, Dallas y Houston. Durante los últimos días antes de la primaria, personal pagado reforzará centros que actualmente operan con voluntarios en El Paso, el Valle de Río Grande y Corpus Christi. “Casi todos los días tenemos un banco de llamados en español”, cuenta Ana Builes en la oficina de Clinton en Houston. “Cuando hablo con la gente entienden que no se pueden quedar en casa. Estoy muy orgullosa de Hillary, ella nunca ha parado de pelear. Quiero tener la primera mujer Presidente”, agregó.

El expresidente Bill Clinton visitó el estado la tercera semana de febrero, específicamente Laredo y Dallas. La última encuesta de Public Policy Polling mostró a la exsecretaria de estado con 23 puntos sobre Bernie Sanders en Texas.

A pesar de esto el senador de Vermont podría dar una sorpresa en el Estado. Su campaña tiene una fortaleza sobre Clinton. “Estamos trayendo mucha gente nueva, que nunca antes ha votado. Tenemos miles de voluntarios, es el poder de la gente, de donaciones pequeñas”, explicó Jacob Limon director estatal de la campaña de Sanders.

Las oficinas de la campaña en pleno barrio residencial de Houston, una casa iluminada, repleta de jóvenes, llaman la atención de todo el que pasa. “Hemos trabajado en bancos de llamado para hablarles a los votantes sobre las ideas de Bernie. Lo que ves acá, esta casa llena de jóvenes, ocurre todas las noches”, explicó Theresa Haas encargada de la oficina de Sanders en Houston desde diciembre.

La campaña de Sanders llegó a Texas en noviembre de 2015. Actualmente cuenta con siete oficinas en Texas, en ciudades como San Antonio, Dallas, El Paso, entre otras. Aunque la mayoría de los congresistas demócratas federales y estatales apoyan a Clinton, Sanders ha logrado el respaldo de algunos como el demócrata progresista Jim Hightower, ex Comisionado de Agricultura de Texas. También cuenta con la congresista estatal Marisa Márquez de El Paso.

Sanders visitó Texas en julio de 2015 y se espera que haga otra parada antes del Supermartes, pero su campaña aún no confirma una visita. En un Estado como Texas el mensaje en contra de la influencia del dinero en política, Wall Street y la inequidad social tiene llegada.

¿Triunfo de Cruz?

En el lado republicano el senador de Texas Ted Cruz es el favorito para ganar el Estado. Pero lo que antes se anticipaba como una victoria contundente, hoy está en duda. “Cruz ganará el Estado, pero el margen es incierto. Probablemente tenga una victoria modesta y eso no es suficiente para Texas donde tiene su oficina central y su cuna de representación legislativa”, aseguró Mark Jones, analista político de la Universidad de Rice.

Según la última encuesta de Real Clear Politics realizada a finales de enero, Cruz tiene un 34% de apoyo, seguido por Donald Trump con un 27% y Marco Rubio con un distante 9,7%. Esta semana el gobernador Greg Abbott entregó su respaldo a Cruz. En un video destacó los valores conservadores del senador. El vicegobernador Dan Patrick y el exgobernador Rick Perry también lo apoyan. Un cuarto de los republicanos que representan a Texas en el Congreso federal y cerca de la mitad de los legisladores estatales conservadores están detrás de Cruz.

El senador tiene su oficina central en Texas y planea llegar al Estado el 29 de febrero donde visitará Houston, Dallas y San Antonio. El 1 de marzo estará en Stafford, Texas. Mientras tanto, su esposa Heidi visitará diferentes ciudades en el Estado desde el 26 al 28 de febrero, donde estará en restaurantes y oficinas del partido republicano.

Por su parte, Rubio lanzó su equipo de liderazgo este mes en Texas. El senador ha conseguido el apoyo de personalidades influyentes en el Estado. La campaña de Rubio envió personal a reforzar los estados incluidos en el Supermartes y planean tener una presencia fuerte en Texas, aunque no especificaron cifras.

Luego del debate republicano en Houston este jueves, Rubio tendrá un evento el 26 de febrero en Dallas, donde ha concentrado sus esfuerzos para avanzar en la primaria. El senador de Florida espera ser el heredero natural de los donantes de Jeb Bush a nivel local, igual que de sus votos. Sin embargo, por ahora la balanza no ha cambiado a su favor.

La campaña del millonario Donald Trump ha mantenido un perfil bajo en Texas. Consultados por EL PAÍS aseguraron que no había nadie disponible para hablar sobre sus esfuerzos en el Estado. El año pasado Trump contrató al consultor republicano Corbin Casteel como director estatal, pero este año fue reemplazado por Joshua Jones, quien ya era parte de la campaña.

Según la profesora de ciencia política en la Universidad de Houston Nancy Young, Texas en particular ha sufrido un giro importante del Partido Republicano hacia la extrema derecha y eso explica cómo ahora candidatos como Cruz y Trump tienen fuerza en el ámbito local. “Este cambio se explica con dos palabras: Barack Obama. El efecto de la última presidencia ha llevado a una radicalización de los votantes y eso ha llevado candidatos moderados como Jeb Bush a desaparecer”, comentó.

Una nueva realidad que llegó para quedarse, según Matt Barreto profesor de ciencia política de UCLA y cofundador de Latino Decisions. “La vieja teoría era que Trump descendería mientras más candidatos se bajaran de la carrera y los votantes se inclinaran por un candidato como Rubio. Pero eso está claramente equivocado, el Partido Republicano necesita darse cuenta de que es muy probable que Trump sea su candidato”, explicó.

El 16 de febrero se abrió la votación temprana y en comparación con 2008 la participación se ha duplicado en los 10 condados principales del estado llegando a 41.508. Será un Supermartes en grande, como suele ocurrir en Texas, de eso no hay dudas.

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