“Irán ha tenido un enfoque constructivo en el diálogo sirio”

El enviado especial de Naciones Unidas para Siria explica las claves del alto el fuego

Staffan de Mistura supervisa la evolución de la tregua en Siria —y el vuelco electoral en Irán— desde una gran sala de la sede de la ONU en Ginebra. Con las paredes forradas de mapas, una presencia ininterrumpida de diplomáticos, militares y líderes de la ONU las 24 horas del día y conexión directa con Moscú, Washington y otras capitales neurálgicas, se parece a la Sala de Crisis de la Casa Blanca o la Sala de Guerra del Kremlin: pero se denomina —de forma más sobria— Centro de Operaciones del Grupo de Trabajo del Alto el Fuego, copresidido por rusos y estadounidenses y que supervisa, en nombre del ISSG (Grupo Internacional de Apoyo a Siria, por sus siglas en inglés), el “cese de hostilidades”.

“Después de cinco años de guerra y con la presencia de 97 grupos armados en el territorio, nos temíamos un comienzo de la tregua mucho más difícil: en cambio, las primeras 48 horas han sido alentadoras”, declara al periódico La Repubblica De Mistura, de 69 años, 45 de los cuales ha estado al servicio de la ONU, y casi dos como enviado especial de su secretario general, Ban Ki-moon, a la primera “crisis imposible” del siglo XXI: la de Siria.

Pregunta. Obama dice no hacerse demasiadas ilusiones sobre la tregua decretada en la medianoche del viernes. Y ya ha habido varias violaciones, al tiempo que se han reanudado algunos ataques aéreos rusos y del régimen de Damasco. ¿No peca usted de exceso de optimismo?

Respuesta. Yo tampoco me hago excesivas ilusiones, pero sé que, como Naciones Unidas, no podemos renunciar ni a nuestro deber ni a nuestros ideales. En este caso, aunque la situación resulte compleja y los incidentes sean inevitables, sobre todo porque la guerra de Siria es un conflicto de frentes muy disgregados, estamos viviendo un arranque prometedor.

P. ¿Se refiere al nuevo curso diplomático, con el ISGG y el papel de garantes de la tregua de rusos y estadounidenses?

Hasta hace poco, sólo se ocupaba de Siria el Consejo de Seguridad”

R. En efecto. Hasta hace unos meses, sólo se ocupaba de Siria el Consejo de Seguridad, que estaba dividido internamente y no incluía a algunos países clave. A continuación, la crisis de los refugiados, la intervención militar de Rusia y el avance del Estado Islámico determinaron un vuelco de la situación. De ahí el trabajo, primero en Viena y luego en Múnich, del ISGG, que incluye a los países implicados en la crisis y capaces de influir en él, como Irán, Qatar e Italia. De ahí también la asunción de responsabilidades directas por parte de Rusia y EE UU.

P. La victoria de los reformistas en Irán fortalecerá al presidente Rohaní. ¿También tendrá repercusiones en Siria?

R. Sólo puedo decir que, desde que forma parte del ISSG, el Gobierno de Teherán, a pesar de tener contingentes sobre el terreno, siempre ha mantenido un enfoque constructivo y nunca se ha opuesto a la tregua.

P. Los escépticos afirman que la tregua es sólo una maniobra de Moscú, Teherán y Damasco para consolidar sus conquistas militares sobre el terreno y luego reanudar el avance.

R. Lo mismo podría decirse de la oposición al régimen, que podría aprovechar la tregua para recobrar fuerzas y luego comenzar de nuevo. Pero no es esa la cuestión.

El arranque del alto el fuego es prometedor pero no me hago ilusiones”

P. Ha recibido numerosas críticas por haber excluido de las negociaciones a muchos grupos, empezando con los kurdos.

R. Como mediador, tengo la libertad de elegir cómo y cuándo involucrar a las distintas partes. En lugar de encuentros colectivos, muy escenográficos pero poco concluyentes, he preferido optar por conversaciones indirectas, reuniéndome por separado y de forma confidencial con las diferentes delegaciones. ¿Con qué esperanza? Con la de que, evitando tensiones, combinando ideales y realpolitik, podamos obtener el mejor resultado para alcanzar la paz.

Traducción de Carlos Gumpert.

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