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EE UU sospecha de cargamentos peruanos con madera ilegal

Por primera vez Estados Unidos pide a Perú verificar el origen de los embarques, invocando el Tratado de Libre Comercio firmado en 2009

La Oficina del Representante de Comercio de los Estados Unidos ha solicitado, por primera vez desde la firma del Tratado de Libre Comercio (TLC) con Perú en 2009, una verificación de la legalidad de la madera embarcada por la empresa La Oroza. La compañía peruana ha recibido cuestionamientos desde 2012 por presuntos fraudes en los trámites de exportación. La solicitud hecha por EE UU se debe a que existen sospechas que a su territorio ingresa madera extraída ilegalmente en el país andino.

La firma envió dos lotes ilícitos decomisados en septiembre en Houston (Texas) y en enero en Tampico, una ciudad del Estado de Tamaulipas, en el noreste de  México.

Según la entidad estadounidense el mecanismo de verificación es una “herramienta del TLC para asegurar la aplicación de las leyes forestales peruanas a través de la cadena de suministro”, de modo que los importadores y consumidores de EE UU tengan la seguridad de que la madera que compran es extraída y exportada legalmente.

Armando Reyes, el encargado de la capitanía del puerto de Tampico, reportó a la prensa local que el lote inmovilizado de 4.000 toneladas de madera en la nave Yacu Kallpa tenía como destino Houston. Dicha carga hizo noticia a fines de 2015 en Perú pues la Fiscalía y la autoridad forestal (el Organismo de Supervisión de los Recursos Forestales-Osinfor) emitieron órdenes para decomisar la madera en noviembre, al detectar en los almacenes de La Oroza un 12.5% de un lote de madera, listo para partir, cuyos certificados eran fraguados.

Julia María Urrunaga, de Environmental Investigation Agency (EIA), explicó a EL PAÍS que la naviera y la exportadora dijeron a las autoridades que dejarían que se lleven el 12,5%, pero que no pagarían a los estibadores para sacarla en botes desde un puerto pequeño en Loreto (selva norte). Mientras el fiscal buscaba fondos para esos traslados, el buque zarpó a Houston, y el capitán se comprometió a traer de vuelta el 12% de madera ilegal.

“Mientras el barco navegaba, el Osinfor siguió yendo a campo a los demás puntos de cosecha (de madera) y cuando llegaron a República Dominicana subió a 71 el porcentaje de ilegalidad; y en Tampico al 94%”, señala Urrunaga, acerca de los documentos de las empresas autorizadas a extraer de una concesión pero que talan en lugares prohibidos.

Después de estas diligencias, el Gobierno destituyó al presidente de Osinfor, el 15 de enero pese a haber probado el origen ilegal de las cargas de Tampico y la anterior retenida en Houston. La decisión fue interpretada por los expertos y la prensa como una victoria de las mafias de la tala ilegal.

“La verificación es una herramienta nueva creada para este TLC, dijeron que éste sería el modelo para los demás acuerdos, y ahora lo están ejecutando por primera vez”, comentó Urrunaga, autora en 2012 del informe ‘La máquina lavadora: cómo el fraude y la corrupción en el sistema de concesiones están destruyendo el futuro de los bosques del Perú’.

Cambio de bandera

La investigadora indica que EIA ha hecho un seguimiento de la Yacu Kallpa, que mientras estuvo en Trinidad y Tobago, cambió de bandera, y en vez de seguir de República Dominicana hacia Tampico, se desvió hasta casi entrar a Kingston (Jamaica). El que la nave pasee un lote sabiendo que no puede comerciar un porcentaje –y luego la totalidad–llama a la sospecha.

El barco y la tripulación fueron abandonados por la naviera peruana Yacu Taski, sin alimentos, a fin de enero, y sin pagar los sueldos. De acuerdo a la prensa mexicana, deben unos 63.000 dólares en remuneraciones a los trabajadores.

La Cancillería peruana ha informado que el 20 de febrero, el capitán Carlos Alberto Scarpatti solicitó la intervención del Consulado Peruano en México al ser detenida la Yacu Kallpa. La entidad ha gestionado el retorno de los 18 tripulantes peruanos, quienes llegarán la noche del domingo a Lima, en un vuelo desde la Ciudad de México.