Los enredos judiciales de la familia del expresidente Uribe

Además de la investigación contra su hermano, su primo fue condenado por vínculos con paramilitares y la expareja de otro de sus hermanos estuvo detenida en Estados Unidos

Santiago Uribe, hermano del expresidente Álvaro Uribe. AP

La captura del ganadero Santiago Uribe, hermano del expresidente y ahora senador Álvaro Uribe por presuntos nexos con el paramilitarismo, revivió la polémica que durante varios años ha rondando a la familia del senador. Aunque las voces más emblemáticas de la oposición que encabeza Uribe han protestado y asegurado que son víctimas de una persecución, esta no es la primera vez que un miembro de esa familia es llamado por las autoridades.

El ganadero ha estado desde finales de los años noventa bajo los señalamientos que lo vinculan con el grupo armado Los 12 apóstoles. Una estructura criminal, que se habría creado para hacer ‘limpieza social’ en varias zonas de Antioquia, mientras el ahora senador Uribe era gobernador de ese departamento. Según la investigación que se ha consolidado con los testimonios de exparamilitares y expolicías, ese grupo habría estado conformado por ganaderos, comerciantes y un sacerdote. Dentro de sus crímenes se habla del asesinato de al menos 30 personas. Santiago Uribe está en medio de un proceso que podría terminar con la acusación en su contra por parte de la Fiscalía por los delitos de homicidio agravado y concierto para delinquir y su proceso tendrá la veeduría de la Procuraduría, que en el pasado ya abogó por otro miembro de la familia Uribe.

En el proceso que terminó con la condena de Mario Uribe, primo de Álvaro Uribe, la Procuraduría solicitó su absolución al señalar que no existían pruebas suficientes. Sin embargo, tras una amplia investigación, la Corte Suprema de Justicia lo sentenció en el año 2011 a siete años y seis meses de prisión por el delito de concierto para promover grupos armados. Los magistrados concluyeron que Uribe hizo pactos con paramilitares para obtener apoyo político para llegar al cargo de senador. Su nombre hizo parte del penoso episodio que Colombia vivió a partir del año 2006 conocido como ‘parapolítica’ y que demostró que varios dirigentes políticos se beneficiaron de las alianzas con paramilitares que intimidaban a la población civil para alcanzar cargos públicos como alcaldías, gobernaciones y curules en el Congreso.

Otro de los episodios que ha generado polémica sobre los parientes del expresidente es el de Dolly Cifuentes. La colombiana considerada por Estados Unidos como uno de los nexos clave de ‘el Chapo’ Guzmán en Colombia fue pareja de Jaime Uribe, otro de los hermanos (ya fallecido) de Álvaro Uribe, quien ha negado conocer dicha relación y ha argumentado que cualquier vínculo sentimental de su hermano fuera del matrimonio no fue de su conocimiento.

Durante el primer gobierno del presidente Juan Manuel Santos, en el año 2012, Cifuentes fue extraditada a Estados Unidos por conspirar el envío de cocaína hacia ese país. Tras declararse culpable y lograr que la justicia le avalara el tiempo que estuvo detenida en Colombia, permaneció tres años en una prisión de Estados Unidos y fue dejada en libertad. Dentro de las investigaciones de las autoridades se ha señalado que Francisco Cifuentes, fallecido hermano de ‘la Meno’, como las autoridades llamaban a Dolly Cifuentes, era piloto de Pablo Escobar. En el año 2014, el senador de izquierda Iván Cepeda acusó a Álvaro Uribe de haber sostenido vínculos comerciales con la familia Cifuentes y ayudarlos en sus actividades, mientras fue director de la Aeronáutica Civil, a inicios de los años 80.

El expresidente ha negado esos señalamientos y ha demandado penalmente a Cepeda, pero hasta ahora ninguna de las acusaciones que los dos políticos se han hecho han prosperado ante la justicia, que en cualquiera caso tendrá la última palabra.