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Jordania desarticula un comando del ISIS cerca de Siria

El Ejército mata a siete yihadistas en los mayores enfrentamientos desde 2014

Despliegue de las fuerzas jordanas contra el ISIS en Irbid AFP

Las fuerzas de seguridad de Jordania anunciaron este miércoles que habían desarticulado cerca de la frontera con Siria un comando del Estado Islámico, que planeaba atacar objetivos civiles y del Ejército, en la mayor operación antiterrorista desde que el reino hachemí se sumó en 2014 a la coalición internacional contra el ISIS encabezada por Estados Unidos. En los combates, que se prolongaron durante toda la noche anterior, murieron siete presuntos yihadistas y un agente de policía jordana en la ciudad de Irbid, situada 80 kilómetros al norte de Amán.

Hasta ahora solo se habían registrado en Jordania enfrentamientos con contrabandistas y traficantes que operan en la zona fronteriza, así como con combatientes aislados que pretendan incorporarse a las milicias del califato islámico. Los servicios de inteligencia aseguraron que el grupo desarticulado en Irbid pretendía desestabilizar la seguridad nacional con ataques indiscriminados. La operación se cerró con la detención de 22 yihadistas, algunos de los cuales portaban cinturones cargados de explosivos, y con la incautación de armas automáticas. Otras 13 personas fueron arrestadas más tarde por sus vinculaciones con el grupo desmantelado en las inmediaciones de un campo de refugiados palestinos en el centro de Irbid.

Jordania es uno de los mayores semilleros de combatientes para los yihadistas que luchan en Siria e Irak. Unos 4.000 jordanos se han incorporado a las filas del Estado Islámico o del Frente al Nusra (filial de Al Qaeda), y 400 de ellos han muerto en el frente desde 2011. El Gobierno de Amán retiró hace un año sus aviones de la coalición internacional que bombardea al ISIS después de que uno de sus pilotos fuera derribado y capturado por los yihadistas, que poco después le quemaron vivo.

Unos 650.000 sirios (el equivalente a una décima parte de la población jordana) se han registrado como refugiados en el reino hachemí desde el inicio de la guerra civil en el país vecino, hace casi cinco años. El Gobierno eleva a más de un millón la cifra si se cuenta a los no registrados, y reconoce que los recientes bombardeos de la aviación rusa han incrementado el flujo de desplazados por el conflicto.

El primer ministro jordano, Abdulá Ensur, aseguró en el Parlamento que un grupo terrorista vinculado al ISIS y que pretendía desestabilizar el país había sido desarticulado por las fuerzas de seguridad. Jordania ha arrestado en los últimos meses a decenas de yihadistas y de simpatizantes de los grupos armados en las redes sociales. Los atentados suicidas encadenados contra tres hoteles de Amán se cobraron 60 muertos y 115 heridos en 2005, en plena ocupación estadounidense de Irak. A pesar de haberse mantenido al margen hasta ahora del conflicto, la presión contra los grupos yihadistas, que han sido excluidos del cese de hostilidades en vigor desde el pasado sábado en Siria, amenaza con trasladarse ahora a la relativamente estable Jordania.