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La población de seis países de la UE rechaza ayudar a los refugiados

Una encuesta refleja el avance de la xenofobia en Europa

La xenofobia empieza a calar en la población europea. El último Eurobarómetro, cuyos resultados para España se hicieron públicos este miércoles, refleja que la población de seis Estados de la UE no comparte la afirmación de que su país debería ayudar a los refugiados. Son Hungría (67%), República Checa (66), Bulgaria (61), Eslovaquia (58), Letonia (55) e Italia (46).

En el extremo contrario, los más favorables a prestar apoyo a los refugiados son Suecia (94%), Holanda (88), Dinamarca (86), Grecia (85), España (84) y Alemania y Chipre (83). En Francia, ganan los partidarios de ayudarles, aunque la diferencia no es muy amplia: 59 a 33. En el conjunto de Europa, el 65% aboga por auxilar a los refugiados, frente al 28%.

La encuesta, encargada y coordinada por la Comisión Europea, se realizó entre el 7 y el 17 de noviembre pasados (por lo que coincidió con los atentados de París), a razón de 1.000 encuestas por país.

Esta pregunta no es la única que refleja el creciente recelo ante el fenómeno de la inmigración. La mayoría de los encuestados (50%) discrepa de la afirmación de que los inmigrantes contribuyen mucho a su país, frente al 41% que se muestra de acuerdo. Respecto al Eurobarómetro anterior (primavera de 2015), la opinión contraria a la inmigración crece seis puntos y la favorable retrocede cinco.

Solo en nueve países (Dinamarca, Irlanda, España, Luxemburgo, Holanda, Portugal, Finlandia, Suecia y Reino Unido) se valora mucho la contribución que hacen los inmigrantes.

Que España empieza a ser una excepción en una Europa cada vez menos hospitalaria lo muestran los sentimientos que evoca en los encuestados la inmigración de fuera de la UE. El 59% declara sentimientos negativos (un 3% más que en primavera) y el 34%, positivos. Solo en tres países (Suecia, Irlanda y España) son más los que simpatizan con la inmigración extracomunitaria que quienes desconfían de ella.

Pero el recelo no se limita a los inmigrantes proceentes del exterior de la UE sino que afecta, en menor medida, a los propios ciudadanos comunitarios. En cinco países de la UE (República Checa, Grecia, Italia, Chipre y Eslovaquia) la inmigración de personas de otros socios europeos, pilar de la libertad de circulación. también provoca sentimientos negativos.

En lo que la mayoría está de acuerdo (68% frente a 24) es en que debe existir una política común europea de inmigración, aunque los partidarios han retrocedido cinco puntos y los contrarios han aumentado cuatro.