Evo Morales solicita ver al hijo que tuvo con Gabriela Zapata

El presidente de Bolivia sufre una ola de críticas por un caso con tintes políticos

Morales, en el palacio de Gobierno de La Paz AP

El presidente de Bolivia, Evo Morales, ha pedido a través de sus abogados que el juzgado de familia ordene a los parientes de su exnovia Gabriela Zapata a que le muestren al hijo que concibió con ella, en caso de que —como ellos afirman— el niño esté vivo. Morales concretó así el deseo que expresó en pasados días de hacerse cargo del niño si este realmente vive y no falleció en 2007, como, según su versión, Zapata le contó que había pasado.

En respuesta a la demanda ante el juez del presidente, los parientes de Zapata respondieron que ellos probarán que el niño está con vida “mostrándolo a los medios internacionales” y en el momento en que crean conveniente, pues no se someterán a las “presiones” de Morales.

Poco antes del referéndum constitucional del pasado 21 de febrero, Morales anunció al país que las revelaciones periodísticas sobre su relación con Zapata, una lobista de las empresas chinas que operan en el país, y sobre el nacimiento de un hijo de su romance con ella, eran ciertas, pero que el niño había muerto y que no veía a Zapata desde ese momento. De esta manera, desestimó el haber favorecido indebidamente a las principales proveedoras del Estado boliviano.

Ambas afirmaciones fueron cuestionadas: apareció una foto de él y Zapata en 2015, que el presidente admitió, aunque afirmando que se trató de un encuentro casual. Hace pocos días, poco después de la detención de Zapata por tráfico de influencias y enriquecimiento ilícito, la familia declaró que el niño, de nueve años, vive. Morales salió entonces a afirmar que la madre le había informado de la muerte del chico y que no quería creer que le mintió.

Morales se enfrenta a una ola de críticas de los ciudadanos, que dudan entre dos posibilidades: si el presidente mintió al país para librarse de las implicaciones políticas de tener un hijo con una lobista de empresas chinas, un poco antes del referéndum (que al final perdió); o si no mintió, pero no estuvo al tanto de qué pasaba con su hijo.

Negocios privados

Además, muchos se preguntan por qué el Gobierno, que dice que comenzó a investigar a Zapata hace más de un mes, no descubrió que el hijo estaba vivo y, en cambio, esperó a que fuera la familia la que revelara el supuesto hecho.

La investigación a Zapata llena de noticias las portadas de los periódicos locales. Se afirma que esta empresaria, que tenía 19 años cuando dio a luz al hijo de Morales, operaba en complicidad con dos funcionarios de mando medio del Ministerio de la Presidencia, desde donde supuestamente hacía propuestas de negocios a los empresarios privados y presionaba a los directores de las compañías estatales para favorecer a los primeros.

Zapata habría actuado en las reparticiones de un ministerio que tiene su sede en el Palacio de Gobierno, donde trabaja Morales. La oposición exige que la investigación alcance al responsable de esta cartera, Juan Ramón Quintana. También el Parlamento investiga a Zapata, pero el oficialismo, mayoritario, se opone a que la investigación involucre a la cúpula gubernamental.