Ofensiva tunecina contra los terroristas que cruzan desde Libia

Mueren cinco terroristas y un civil en un tiroteo en el sur de Túnez

El autobús de la guardia presidencial atacado por el ISIS el pasado noviembre. REUTERS

Cinco presuntos terroristas fallecieron el miércoles por la tarde en el sur de Túnez, a unos 25 kilómetros de la frontera con Libia, en el transcurso de un tiroteo con las fuerzas de seguridad. En el enfrentamiento murió también un civil por el impacto de una bala perdida y un comandante del Ejército resultó herido en la cabeza, según informó en un comunicado el Ministerio del Interior. El incidente se produjo tan solo dos días después de que otro tiroteo, esta vez en una región en el centro del país, se saldara con la muerte de cuatro presuntos terroristas. El país magrebí se halla en estado de emergencia desde que el pasado mes de noviembre un atentado reivindicado por el autodenominado Estado Islámico (ISIS) segara la vida de 12 agentes de la guardia presidencial.

El enfrentamiento se inició después de que los militantes se atrincheraran en un casa de la aldea de Al Auija, en la región de Ben Guerdan. Las autoridades habían sido advertidas de la infiltración a través de la frontera libia de un grupo de miembros del Estado Islámico provenientes de la ciudad libia de Sabrata, donde el pasado 19 de febrero un bombardeo aéreo estadounidense contra una instalación perteneciente al grupo yihadista causó la muerte de una cincuentena de personas.

De acuerdo con el Ministerio del Interior, tras el tiroteo, las autoridades se hicieron con tres vehículos “pertenecientes a elementos terroristas”, así como armamento de diverso tipo, incluidos cinturones explosivos, metralletas y granadas artesanales. Durante las horas siguientes, las fuerzas de seguridad intensificaron el rastreo de la zona colindante ante la posibilidad de que algunos de los militantes hubieran escapado al cerco policial.

Después de haber sufrido el año pasado tres brutales atentados yihadistas a manos de terroristas adiestrados en Libia, las autoridades tunecinas han extremado las medidas de control de la porosa frontera con el país vecino. Recientemente, el Gobierno terminó la construcción de una valla y un “sistema de obstáculos” en la frontera entre ambos países. Libia se sumió en el caos después de la guerra civil que puso fin al régimen del coronel Muamar al Gadafi, lo que ha permitido al ISIS controlar una franja costera del país magrebí alrededor de la ciudad de Sirte.

Por otra parte, un tribunal tunecino condenó el miércoles a la pena de muerte a tres yihadistas y a penas de cárcel de diversa duración a otras decenas de personas por su implicación en el asesinato de un agente de policía en la provincia de Kaserine en el año 2012, según informó la agencia AFP. Entre los condenados, figuran miembros del grupo terrorista Okba Ibn Nafaa, afiliado a la organización Al Qaeda en el Magreb Islámico. Desde los años noventa, Túnez no ha aplicado la pena capital aunque desde entonces los tribunales no han cesado de dictarla. La nueva ley antiterrorista, aprobada el pasado mes de julio, finalmente incluyó la pena de muerte a pesar de las críticas de las organizaciones internacionales de derechos humanos.