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Bicicleta, el vino chileno que indigna a los franceses

La bebida oficial del Tour de Francia, que tiene en pie de guerra a los viticultores de ese país, cuesta poco más de tres dólares en Santiago

Los chilenos han tenido buenas noticias internacionales en los últimos meses. En julio pasado su selección de fútbol ganó la Copa América por primera vez en la historia y el domingo, la productora chilena PunkRobot obtuvo el primer Oscar nacional, con el corto animado Historia de un oso. La propia presidente Michelle Bachelet se refirió a los logros de su país: “En Chile estamos siendo capaces de cumplir los sueños”, indicó el lunes la socialista, al referirse al premio de la industria. “Primero, ganamos la Copa América. Después, la gratuidad en la Educación Superior. Y ahora un Oscar. Vamos por buen camino”. Pero los triunfos nacionales han continuado: la línea chilena de vinos Bicicleta, del grupo Cono Sur, será la bebida oficial del Tour de Francia 2016, lo que ha indignado a los viticultores franceses.

“Nos sentimos humillados”, señaló Frédéric Rouanet, presidente del sindicato de bodegueros del departamento de Aude, en el sur de Francia, al enterarse de la noticia. Heridos, han amenazado con boicotear la carrera ciclística en diversos puntos del territorio si los organizadores del tour, Amaury Sport Organisation (ASO), no reconsideran su decisión.

La línea de vinos Bicicleta –que fue elegida tras el previo pago de publicidad–, tiene 11 cepas diferentes. Para este Tour, sin embargo, fueron seleccionadas cinco: Pinot Noir, Sauvignon Blanc, Viognier, Merlot y Carmenere. En las web de los supermercados chilenos, se pueden encontrar desde unos tres dólares y medio (2390 peso chilenos).

La línea de vinos Bicicleta, que fue elegida tras el previo pago de publicidad, tiene 11 cepas diferentes

De acuerdo al sommelier chileno Héctor Riquelme (@elcavista), “tienen una extraordinaria relación entre precio y calidad”. “Una de las gracias de la Viña Cono Sur y la línea de vinos Bicicleta es que a un bajo costo, el consumidor puede acceder a variedades que no son comúnmente bebidas en Chile”, señala el experto que en 2005 fue elegido como el mejor sommelier nacional. Riquelme informa que la cepa Gewürztraminer, por ejemplo, debe ser una de las variedades más desconocidas para los chilenos, pero resulta estupenda para la preparación de platos exóticos. Aunque él tiene sus favoritos: el Cabernet Sauvignon –probablemente el más conocido–, el Carmenere, el Pinot Noir y el Riesling.

La Viña Cono Sur ha sido elegida por varios años consecutivos como una de las marcas más admiradas a nivel mundial. Fundada en 1993, es una filial de Concha y Toro, la gigante de la industria vitivinícola chilena, por lo que tienen acceso a muy buena uva de todo el país. Su viñedo principal, sin embargo, se encuentra cerca de la localidad de Chimbarongo, en el valle de Colchagua de la zona central. Tiene una capacidad total de 12 millones de litros de tanque de acero inoxidable con temperatura controlada y una sala de guarda puede almacenar 4.000 barricas. En 2015 los vinos Bicicleta vendieron 1.400.000 de cajas de 9 litros.

“Bicicleta nace como un tributo a los trabajadores de la viña, que llegan todos los días pedaleando a realizar su trabajo”, informa Cono Sur. “En la entrada, siempre se puede ver este medio de transporte esperando que terminen su jornada laboral”.

Riquelme señala que “la viña Cono Sur y la línea Bicicleta cada día ha ido ganando adeptos en el mercado nacional por los bajos precios y buena calidad”. Pero también son fuertes en las exportaciones de todas las variedades. Por ejemplo, Bicicleta Pinot Noir tiene una muy alta demanda en el Reino Unido.

 No es nueva la relación entre Viña Cono Sur y el Tour de Francia, la mayor competencia ciclística mundial. En 2014, fue parte de la caravana publicitaria en la etapa del Reino Unido. En 2015, en Holanda y Bélgica. Como la Ley Evin prohíbe la publicidad para el alcohol en los lugares deportivos franceses, en 2016 la bebida oficial del Tour estará presente en las etapas extranjeras de España, Andorra y Suiza. Pero los ciclistas pasarán por el Languedoc-Rosellón, primera región vitivinícola del globo, donde se promete el boicot. “En Francia el vino es sagrado”, indicó el presidente del sindicato de bodegueros. “Nosotros hacemos vinos prestigiosos y el Tour es parte de nuestro patrimonio cultural y deportivo. Es una vitrina y son nuestros vinos los que deben figurar”.

La empresa chilena no se ha referido a la polémica, pero parece estar calentando motores para la edición 103 del Tour de Francia, que se desarrollará entre el 2 y el 24 de julio en 21 etapas. “Creamos una edición especial para esta versión del Tour: un Bicicleta Edición Limitada con una etiqueta diseñada especialmente para el evento”, informa la Viña Cono Sur. La oportunidad es única: unas 3.000 millones de personas siguen la prueba por televisión, lo que la convierte en un escaparate estupendo. A causa de su legislación, las viñas francesas apenas pueden mostrarse cuando los ciclistas las atraviesan y las cámaras las enfocan.

Sobre el enojo de los productores franceses, Riquelme señala que “el objetivo del vino en esencia es tener un sentido de pertenencia y lugar”, pero “actualmente las marcas son cada vez más globales y Chile es un país exportador”.

De acuerdo a estudios recientes, el 75% de los chilenos considera que el vino mejora la imagen internacional del país.